CONSEJO TÉCNICO ESCOLAR: Viernes 29 de mayo de 2015

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CONSEJO TÉCNICO ESCOLAR: Viernes 29 de mayo de 2015

La Subsecretaría de Educación Básica (SEB) publicó la Guía para la Séptima Sesión de Consejo Técnico Escolar (CTE) 2014-2015.

Según la SEB, en la séptima sesión del CTE se da continuidad a la evaluación interna emprendida en la quinta sesión.

El propósito de la Séptima sesión es que los colectivos, de cara al cierre del ciclo escolar, adviertan los avances y lo que falta por hacer en el logro de las metas y objetivos planteados en la Ruta de Mejora, con la intención de obtener información objetiva que les ayude a tomar decisiones sobre la organización de los planteles y el fortalecimiento de los aprendizajes de los alumnos.

Como siempre, la Guía para la Séptima Sesión de Consejo Técnico Escolar (CTE) 2014-2015, está organizada en tres momentos.

En los dos primeros, Avances en lo individual y Avances como Colectivo, se hace unJunio2015 (1) análisis de las expectativas y de las experiencias que les ha dejado el trabajo realizado con sus estudiantes.

Además se propone la identificación de las áreas de oportunidad, asociadas al aprendizaje de todos los alumnos, al desempeño del colectivo docente, la gestión escolar, así como la participación de los padres de familia.

En el tercer y último momento, se acordarán las acciones para el mes de junio, donde se realizará la última sesión del CTE 2014-2015.

El colectivo docente organiza las acciones que realizarán de cara a las evaluaciones de los estudiantes propias del cierre del ciclo escolar.

Posdata.-

Aplicación de PLANEA 2015 en secundarias: 17 y 18 de junio de 2015

Enseguida presento un diligente material elaborado por la Mtra. CLAUDIA AMÉRICA MAGAÑA y difundido por Juan Gálvez Lugo en la Primera Jornada Pedagógica de BC

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El marco teórico de PISA

El marco teórico de  PISA

Posdata.-

Abre la SEP sitio web para apoyar la evaluación docente

 La Secretaría de Educación Pública (SEP) pondrá  en operación un sitio web en donde los  maestros  podrán encontrar los Perfiles, Parámetros e Indicadores; las Guías de estudio correspondientes; un repositorio con material bibliográfico; estrategias para el autoestudio, y un simulador de exámenes para que los sustentantes se familiaricen con la plataforma tecnológica y el formato de reactivos que habrán de contestar el día de la aplicación de los instrumentos de evaluación.

Según detalla el documento,  el simulador  presentará seis exámenes distintos, cada uno con 20 reactivos tipo y un listado de respuestas correctas. El sitio ofertará materiales de apoyo para los docentes,  directivos, personal con funciones de supervisión y asesoría técnico pedagógica, conforme avancen los procesos de evaluación para la promoción y permanencia en el servicio educativo.

Para consultar el sitio dar click AQUÍ

 

¿En qué consiste la comprensión lectora?

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¿En qué consiste la comprensión lectora?

Por  Ángel Sánchez Fuentes*

Una de las dificultades académicas más comunes en los niños y niñas viene relacionada con la escasa o falta de comprensión del texto escrito. En muchas ocasiones, esta inapropiada comprensión es causa del bajo rendimiento escolar. Los estudiantes conocen las diferentes letras y sus correspondientes sonidos y combinaciones. Saben lo que las palabras significan, son por lo tanto capaces de leer un escrito, pero la cuestión es… ¿comprenden lo que están leyendo? 

Por lo general a los niños y niñas les cuesta entender el contenido del texto. No son capaces de dar sentido al mismo. Comprenden las palabras, pero no se enteran de lo que les transmite el texto.

Si no comprenden los contenidos, difícilmente podrán construir aprendizajes o resolver un problema del cual no entienden el enunciado.

La comprensión lectora y la lectura propiamente dicha, no es una habilidad mecánica o memorística. Su finalidad se constituye en la comprensión del mensaje que se nos está transmitiendo, en saber lo que nos dice el texto. Conocer las letras y como se agrupan no es saber leer, en todo caso es una habilidad necesaria para la lectura, pero quedarnos ahí significa empobrecer el sentido de la lectura. Quedarnos ahí, es como aprender a montar en bici, enseñando a un niño lo que es una bici y como funciona, pero debemos pedalear para que las ruedas se muevan, no sirve de nada ese aprendizaje si no enseñamos al pequeño a ejecutarlo.

La comprensión del texto escrito  va mucho más allá del conocimiento de las letras y sus sonidos, de la capacidad de leer diferentes palabras. Para la comprensión es necesaria la interpretación del mensaje, del contenido del texto. Es una actividad de pensamiento e interpretación. No debemos enseñar a los pequeños a quedarse en la percepción de las letras, debemos entrenarles para llegar a una interpretación de las palabras percibidas y un acto de reflexión que les lleve a comprender el texto.

La dificultad en la comprensión

Tradicionalmente los aprendizajes se han expuesto para que el niño o niña los memorice y los haga mecánicos. Pero un aprendizaje significativo va mucho mas allá, implica la construcción de los mismos por parte del aprendiz, como sujeto activo, principal responsable del proceso de aprendizaje. A la hora de aprender a leer, los niños y niñas han de darse cuenta de que la lectura es una herramienta comunicativa, que no es algo memorístico. Deben construir el aprendizaje del proceso lector, inmersos en una experiencia de conocimiento y de comprensión.

Pautas

Desde un primer momento haga ver lo que dice  lo que está escrito. Comienza por las palabras que leen, por frases cortas, pregúntele, pida que  lo explique.

Cuando lean, pídales que piensen lo que están leyendo. Evite que se saturen, es mejor que lean menos cantidad pero que la comprendan. Si el texto es demasiado extenso, puede que dejen de prestar atención al mismo. Poco a poco aumentaremos el tamaño de los textos. Si es demasiado largo, podemos fragmentárselo en partes.

Apóyese en imágenes y otros recursos, que les ayuden a comprender lo escrito.

Desde un primer momento y ante cualquier tipo de texto, pregúnteles, haga que le expliquen con sus palabras lo que pone escrito, aunque sea una frase o una palabra.

Pídales que resuman textos que leen. Si tratan de resumir tendrán que comprender primero.

Haga preguntas sobre los textos. Desarrolle con ellos el pensamiento

Más adelante, pediremos no solo que nos cuenten lo leído, sino que también nos den su opinión. Para trabajar esto podemos comenzar en edades tempranas, haciendo pequeñas reflexiones, aunque aun no sean criticas, les preguntaremos porque creen que sucede eso que leen, para que, etc.

No se centre demasiado en los errores mecánicos, si el niño se equivoca de letra por ejemplo, lo importante y el objetivo de la lectura ha de ser la comprensión, si nos centramos en errores de este tipo, damos al niño un mensaje equivocado, debe conocer todas las letras bien y no equivocarte en eso. Con la práctica estos errores se eliminaran, pero debemos fomentar que se esfuercen por comprender no por hacer bien un acto mecánico.

Ejemplos de Actividades

Buscar  la idea principal. El niño o niña tendrá que leer un texto y buscar cual es la idea principal del mismo. Le podemos decir que nos cuente con una sola  frase lo más importante del texto. Esta actividad, hace que los pequeños se centren en buscar el mensaje que transmite el texto.

Imagen, buscar el texto que se corresponde. Ante una imagen o dibujo y diferentes textos, los niños y niñas, deberán asociar la imagen a un texto determinado. De esta forma tendrán que comprender el contenido del texto.

Buscar la definición o el sinónimo. Se les presenta a los pequeños una imagen o una palabra concreta y podemos hacer dos alternativas de ejercicio.

Escribir finales distintos. Le presentamos una historia con final o hasta podemos hacerlo sin final. El niño o niña deberá inventar un final. Para poder crear el nuevo final primero deberá comprender el sentido del escrito.

Sopas de letras y crucigramas. Contribuyen a comprender la palabra escrita, y a comprender definiciones de la misma.

Crear frases que signifiquen lo mismo. Se le da una lista de frases al pequeño y deberá crear frases diferentes pero con un mismo significado. De esta forma nos centramos en el significado de los escritos y no en la forma de los mismos. Haciendo que los niños y niñas se den cuenta de que distintas formas pueden tener un mismo significado, el significado por tanto va más allá de las palabras mismas.

*http://www.educapeques.com/escuela-de-padres/comprension-lectora.html

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Libros 

¿Para qué leer ?

¿Para qué leer?

¿Por qué la lectura es un problema ?

Por Juan Domingo Argüelles

Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión  de voluntad. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

¿Qué propicia y qué inhibe la afición por la lectura?

Si México no es un país de lectores es porque no hay condiciones para ello.  ¿Empieza el problema en el sistema educativo?

La voluntad de leer

Cada vez son más frecuentes en México las reflexiones y debates sobre el poco o nulo “hábito de la lectura”. Poco o nulo hábito, se entiende, de un particular tipo de lectura: el canónico, es decir, el de los libros de alto nivel cultural, el de los clásicos antiguos y modernos.

Lo que más me inquieta es que, en este asunto que parece tan importante, casi todos los análisis vayan exclusivamente por el sendero literario y estético hasta desembocar en un punto predecible que ya se ha vuelto lugar común: la vergüenza nacional que representa la muy precaria práctica de lectura y “la falta de disposición” de los mexicanos para leer buenos libros.

Lo preocupante de los análisis literarios sobre la lectura es su inflamado lirismo y su acentuada ingenuidad, y el que hagan muy poca o ninguna inflexión sobre lo social y lo pedagógico, es decir sobre la realidad circundante de los lectores y los no lectores.

“Leer buenos libros es bueno; no leer libros buenos, o simplemente no leer libros, es malo”. Tal razonamiento resulta, desde luego, inobjetable. Pero de lo que no se habla es del fondo del asunto, del por qué se lee y del por qué no se lee. Atribuir los motivos exclusivamente a la voluntad, o a la falta de ella, es una explicación demasiado simplista y bastante errónea.

¿Qué es lo único que necesita la gente para leer buenos libros?, es la pregunta implícita y explícita . Y la respuesta inmediata es: Iniciativa, determinación y ansias de conocimiento.

Pero ello no es así como así. En el fondo hay una realidad que no aparece en esta bienintencionada y candorosa respuesta que soslaya o no comprende lo más importante: la situación, el entorno, el ambiente, la realidad.

NOTA.- Si desea leer el texto completo haga “clic” AQUÍ

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Hay universitarios que no saben leer

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Hay  universitarios que no saben leer : ANUIES

Casi 65% de estudiantes de primer ingreso a la universidad, en el Valle de México, no saben leer ni escribir correctamente, concluyó un estudio realizado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

El estudio “Habilidades lingüísticas de los estudiantes de primer ingreso a las Instituciones de Educación Superior. Área Metropolitana de la Ciudad de México”, se realizó entre más de 4 mil 351 estudiantes de 11 instituciones públicas y privadas como las universidades Nacional Autónoma de México, Pedagógica Nacional, Autónoma Metropolitana, Iberoamericana, Anáhuac, y el Instituto Tecnológico Autónomo de México, entre otros.

Irma Munguía, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, quien fue la encargada de presentar los resultados del estudio, explicó que: “el 65% por ciento no ha desarrollado una capacidad de abstracción adecuada, la deseable para un buen desempeño en el nivel de educación superior. Los alumnos de nuevo ingreso obtendrían de calificación 5.9 en un examen de lectura”.

Del total de alumnos examinados, solo un 9% domina la ortografía y la acentuación y un 43% no puede escribir un texto coherentemente. El nivel de dominio sobre el Español fue el área con la calificación más baja, de 49.5 en una escala del 0 al 100.

“Esta investigación de cuatro años habla del nivel bajísimo que tienen los estudiantes que ingresan a las universidades del área metropolitana y que podrían confirmarse en la República”, alertó Munguía durante la presentación.

“Si los estudiantes no saben leer, si no saben escribir, no tienen la más mínima información sobre cómo funciona su lengua, entonces, claro que escriben mal, que no saben leer y fracasan como estudiantes en las distintas carreras en las que se inscriben. Por eso hay tanta deserción y muchos estudiantes terminan sus carreras y no hacen tesis, porque no pueden, no entienden cómo se arma un trabajo de investigación”, afirmó Munguía.

http://www.educacionfutura.org/los-universitarios-no-dominan-el-espanol-anuies/

http://noticias.universia.net.mx/en-portada/noticia/2015/03/05/1120972/estudiantes-mexicanos-dominan-completo-espanol.html

Ivan Nieto – No Saben Leer

Los errores. Ponencia de Rosa María Torres

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Los errores. Ponencia de Rosa María Torres

Ponencia 1º Seminário Internacional Prácticas Educativas

Pernambuco, Brasil, 16 mayo 2015

ERROR 1: La lectura y la escritura es un aprendizaje eminentemente escolar

La mayoría de personas asume que el aprendizaje de la lectura y la escritura es un aprendizaje eminentemente escolar. Es decir, un aprendizaje que se realiza en la escuela, gracias a un maestro o maestra, con un método y unos materiales de enseñanza. En consecuencia, el logro o el fracaso de la alfabetización se atribuyen al sistema escolar y, en especial, a los maestros.

No obstante, la lengua escrita no se aprende solo en el sistema escolar. Ese aprendizaje se inicia en la familia y en la comunidad, mucho antes del ingreso a la escuela, y continúa desarrollándose y perfeccionándose a lo largo de toda la vida. Las condiciones familiares y sociales influyen fuertemente sobre el desarrollo y usos de la lectura y la escritura.

Para incidir sobre el desarrollo de la lectura y la escritura hay que incidir no solo en el ámbito escolar sino también en el ámbito familiar y comunitario. El grado de exposicion a la lectura y la escritura tiene a menudo relación con los niveles de pobreza así como con los niveles de alfabetización y educación de los padres. Pero de eso no se habla.

ERROR 2: Hay que enseñar y aprender a leer y escribir cuanto antes

Existe gran presión familiar y social por escolarizar a los niños cuanto antes y por introducirles cuanto antes a la lengua escrita. Lastimosamente, hay gran desconocimiento en torno a los niños, a la educación, al aprendizaje. Se cree que mientras antes mejor, mientras más rápido, mejor.

No obstante, apresurar (a) la escolarización y (b) la alfabetización de los niños pequeños no es recomendable ni para los niños ni para el aprendizaje. La primera infancia es edad para jugar, para poner cimientos, para explorar el mundo, para ser feliz. La mejor iniciación a la lectura y la escritura es simplemente exponer a los niños a situaciones, actos y materiales de lectura, dibujo y escritura, volverlas amigables y deseables.

Un caso a tener en cuenta es el de Finlandia, uno de los mejores sistemas escolares del mundo, una sociedad lectora en la que todos – niños, jóvenes, adultos – aprenden desde niños a leer por placer y de manera independiente. Los niños finlandeses inician su escolarización a los 7 años; el preescolar y la educación previa se centran en el juego.

ERROR 3: Enseñar a leer y escribir es cosa sencilla

Sigue creyéndose que enseñar a leer y escribir es cosa sencilla, que basta con saber leer y escribir y, a lo sumo, con algunas orientaciones básicas acerca de métodos y técnicas.

Prima la capacitación (rápida, instrumental) antes que la formación (comprensión amplia). Para millones de educadores alfabetizadores en el mundo sigue siendo un misterio cómo aprenden a leer y escribir sus alumnos.                                                                             images

La pedagogía de la alfabetización tiene décadas de atraso en muchos países. “La letra con sangre entra” sigue ahí, abierta o velada. Esto, no obstante el enorme avance de la investigación científica, teórica y empírica, en este campo. La revolución epistemológica y pedagógica anunciada por el nuevo conocimiento sigue generalmente lejana a los centros de formación docente y a las aulas escolares.

A los educadores novatos se ubica en los primeros niveles. Los resultados están a la vista: la llamada “crisis de aprendizaje” es en verdad y fundamentalmente crisis de enseñanza. El día que se decida dar vuelta el esquema tradicional y poner a los mejores maestros en los primeros grados, habrá una verdadera revolución en la alfabetización escolar.

ERROR 4: Aprender a leer y escribir es cosa sencilla

Sigue creyéndose que aprender a leer y escribir es asunto sencillo, que puede resolverse en uno o dos años de escuela. Pero no es así.

 Los sistema escolares y, a menudo, los propios maestros, toman la decisión de que un alumno repita el año si no aprende a leer según lo esperado. La repetición castiga a los alumnos, especialmente si son pobres o indígenas, dejando intocado al sistema escolar. La repetición no resuelve ningún problema; al contrario, genera graves problemas a los alumnos, a sus familias y al sistema escolar en su conjunto.

ERROR 5: Leer y escribir como imposición, tarea y castigo

Leer y escribir están en el corazón de las tareas escolares (a menudo odiadas por los alumnos) y son utilizadas muchas veces como armas de castigo: el alumno que llega tarde, que se porta mal, que saca mala nota, puede ser condenado a lecturas o escrituras extras.

Muchos educadores se empeñan en promover la lectura y la escritura, pero no son conscientes de la carga negativa que les imprimen en la práctica escolar y de la ausencia de participación del alumnado en las decisiones sobre qué leer y qué escribir.

ERROR 6: Corregir, corregir, corregir

Nadie puede motivarse a aprender bajo la mirada vigilante de un corrector. Lo importante es que los alumnos lean y escriban. Tiempo habrá suficiente para que corrijan sus errores más adelante, una vez logradas seguridades y satisfacciones básicas.

ERROR 7: Leer entendido como leer libros

Esto corresponde a otra era. Hoy la lectura es ubicua, está desparramada por todos lados. Hay libros, periódicos, folletos, cómics, carteles,  … Ya no leemos solo en papel sino también en pantallas. En muchos países del mundo, hoy ya se lee más en pantallas – computadoras, celulares, – que en papel.

ERROR 8: Lo importante es cuánto se lee

Prima una visión cuantitativa de la lectura. Se considera buen lector al que lee mucho, al que lee muchos libros. ¿Cuántos libros leyó usted la última semana, el último mes, el último año? Así se calculan los índices de lectura.

Está también extendida una visión cuantitativa de la escritura. El profesor espera dos párrafos, diez líneas, una página. Igual que las redacciones de los cuadernos. O los 140 caracteres disponibles en Twitter. El volumen del documento sigue teniendo importancia cuando se trata de un proyecto, una ponencia o una tesis.

No obstante, como en tantas otras cosas, la calidad es más importante que la cantidad. Buen lector es aquel que lee por propia iniciativa, con avidez, con placer, no necesariamente aquel que lee mucho. Las pruebas internacionales PISA encuentran que los estudiantes que obtienen los mejores puntajes son aquellos que leen habitualmente y con gusto, no aquellos que leen determinado número de páginas o libros al año.

ERROR 9: Leer bien es leer rápido

La lectura rápida gana popularidad en el mundo y también, lastimosamente, en los sistema escolares. En verdad, leer requiere tiempo: tiempo para comprender, tiempo para aprender, tiempo para disfrutar. Leer comprensivamente y leer con gusto – claves de una buena educación lectora – están reñidos con leer rápido.

La rapidez lectora puede ser útil cuando se trata de leer un manual, un instructivo, pero ¿a quién puede ocurrírsele como objetivo leer rápido un cuento, una novela, un poema?. La lectura placentera es lectura sin prisas, saboreando lo que se lee, deteniéndose por momentos, volviendo atrás, releyendo cuando se antoja.

ERROR 10: Leer y escribir, actividades formales

Lectura y escritura se asocian a formalidad y hasta solemnidad: sillas, mesas, silencio, inmovilidad. Del alumno se espera que se pare para leer en voz alta. Libros y cuadernos han de mantenerse inmaculados, sin marcas. Los libros se conservan en estantes y pueden protegerse con candado. Los préstamos se rigen por tediosos procedimientos. Muy frecuentemente, las bibliotecas son lugares poco atractivos y poco visitados.

Lectura y escritura se asocian generalmente a espacios cerrados, pero se dan muy bien bien al aire libre. Ambas se vinculan a información, conocimiento, estudio, aprendizaje, prueba; no obstante, leer y escribir son también juego,

No se necesita presupuestos millonarios sino criterio y creatividad para construir un buen clima de lectura y escritura. Iluminar los espacios. Poner libros, cuadernos, crayones, lápices al acance de los niños. Bajar la lectura a ras del suelo antes que elevarla a las alturas. Sacar los libros de los estantes. Acercarlos a los lectores en vez de alejarlos. Superar el miedo a dañarlos, a romperlos, a mancharlos.

ERROR 11: Importa más la lectura que la escritura

La lectura aparece generalmente como prioridad; la escritura como subordinada y hasta olvidada. Planes y campañas se proponen promover la lectura; nunca o rara vez la escritura.

El lenguaje tiene cuatro funciones básicas: hablar, escuchar, leer y escribir. Todas ellas están integradas, se necesitan, relacionan y desarrollan entre sí. Es errado dejar atrás o para más adelante la escritura. El buen lector se interesa por la escritura y a menudo descubre sus habilidades como escritor. Quien escribe, no puede despegarse de la lectura. Quien lee asiduamente presta más atención a la ortografía, aumenta su vocabulario, mejora su capacidad para expresarse oralmente.

ERROR 12: La misión alfabetizadora termina con enseñar a leer y escribir

Generalmente, los sistemas escolares asumen su misión alfabetizadora en términos de enseñar a leer y escribir. Millones de personas en el mundo aprendieron a leer y escribir pero no leen ni escriben, no desarrollaron jamás el gusto y la necesidad de la lectura y la escritura.

Quien aprendió a leer y aprendió a gustar de la lectura tiene incorporado un dispositivo para seguir aprendiendo autónomamente a lo largo de toda la vida. La lectura es herramienta fundamental de autoeducación y de autoaprendizaje.

Una sociedad que mejora sus indicadores de escolaridad, pero que no avanza en sus niveles de lectura, es una sociedad escolarizada, no necesariamente educada.

Si los sistemas escolares replantean su misión alfabetizadora más allá de enseñar a leer y escribir y construir sociedades alfabetizadas, podrían hacer una contribución importantísima a la construcción de sociedades lectoras, de sociedades del aprendizaje.

FUENTE:   http://otra-educacion.blogspot.mx/

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