Retos para el desarrollo de la competencia lectora: Una perspectiva histórica

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Retos para el desarrollo de la competencia lectora: Una perspectiva histórica

Por Adriana de Teresa Ochoa*

(Fragmento)

La insistencia en que hay que leer 20 minutos todos los días, supone que la lectura es una actividad cuantificable y mecánica —análoga al ejercicio físico—, que basta practicarla con regularidad y  resignación, para alcanzar un estado saludable, sin importar el tipo de texto, los propósitos de la lectura, ni el contexto en el que se lea. Así, el valor de la lectura se promueve, la mayoría de las veces, mediante eslóganes vacíos como “Leer es importante” o “Leer es un deporte”, que no dicen nada sobre esta actividad que, junto con la escritura, resulta central en la sociedad contemporánea. Dichos eslóganes, sumados a otro tipo de acciones, contribuyen a imponer la idea de que la lectura es una obligación, una medicina amarga o una especie de penitencia que hay que cumplir para obtener, mágicamente, algunos de los beneficios que aporta, aunque no se sepa con exactitud cuáles son ni cómo se generan. Y lo que se provoca, la mayoría de las veces, es un sentimiento de culpa, de vergüenza o de simple rechazo frente a los libros.

La lectura, así como las modalidades en que se realiza, está condicionada cultural e históricamente, y es sometida a un proceso de cambio continuo en el que inciden factores tan diversos como el soporte o materialidad del texto; el rollo de pergamino, el códice o el libro moderno, la pantalla de la computadora o el libro electrónico, imponen al lector formas de leer particulares, así como posibilidades y límites de interacción específicas. Por otra parte, las transformaciones técnicas de reproducción de lo escrito –manuscritas, impresas o digitales–, reducen o incrementan los alcances y velocidad de circulación del texto; y, finalmente, las prácticas culturales, que  incluyen modalidades de lectura en voz alta o en silencio, en grupo o individual, entre otras posibilidades,  modifican la concepción misma de la actividad  lectora y sus funciones sociales. (Chartier, 2010)

La insistencia en el valor y la necesidad de la lectura es un fenómeno moderno, que contrasta vivamente con otras culturas y contextos históricos.

Hoy en día leer en silencio nos parece el modo “natural” de lectura, las huellas de su aparición nos permiten tomar conciencia de que en el pasado fue, más bien, una práctica excepcional, incluso impresionante, tal como lo muestra el testimonio de San Agustín en sus Confesiones, donde consigna su sorpresa al descubrir que cuando el obispo Ambrosio leía, “…sus ojos corrían por encima de las páginas, cuyo sentido era percibido por su espíritu; pero su voz y su lengua descansaban.” (San Agustín, 2002)

Desde el asombro de San Agustín en el siglo V, la lectura en silencio siguió un lento e irregular proceso de propagación a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento hasta mediados del siglo XVIII.

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII se produjo un fenómeno inédito hasta ese momento: el consumo voraz de textos, particularmente de novelas, lo que generó una gran preocupación entre filósofos y médicos, quienes consideraron peligrosa la propagación de esta epidemia o “fiebre lectora”, como la llamaron.

La lectura de novelas [románticas] se consideraba peligrosa para las mujeres, pues podían despertar falsas expectativas con respecto al matrimonio y acarrear una sensación de disconformidad con la realidad de su propia vida comparada con el mundo de fantasía de un libro. Así, la peligrosidad de la lectura de ficción radicaba en sus posibles efectos: escapismo, alimentar fantasías de todo tipo, sugerir ideas sediciosas, entre otras posibilidades. (Littau: 45-46)

Pero la lectura no sólo se concebía como amenazante para la mente y la participación social del lector sino también para su cuerpo, tal como indicó Johan Georg Heinzmann en 1795, citado por Robert Darnton, quien atribuye la lectura las siguientes dolencias: “[…] predisposición a resfriados, debilitamiento de la vista, accesos de calor, gota, artritis, hemorroides, asma, apoplejía, enfermedades pulmonares, indigestión, obstrucción del intestino, alteraciones nerviosas, migrañas, epilepsia, hipocondría y melancolía.” (Darnton, 1990: 171-172)

Hoy día,  los jóvenes —y no tan jóvenes— leen y escriben mucho más que en otras épocas: mensajes de texto por celular, correo electrónico o tweeter, además de participar cotidianamente en todo tipo de redes sociales, aunque no sean éstas, precisamente, las prácticas sociales del lenguaje que el sistema escolar busca modelar y consolidar en los alumnos.

Habría que preguntarse: ¿qué significa ser usuario de la cultura escrita contemporánea, en la que la tecnología ha revolucionado la comunicación, si bien coexiste con muchas de las prácticas convencionales de lectura?

¿Y cómo desarrollar en la escuela, de manera efectiva, la capacidad de los estudiantes para leer distintos tipos de textos, en circunstancias diversas y con propósitos específicos?

Precisamente estas preguntas nos plantean la necesidad de buscar estrategias que tomen en cuenta las condiciones y exigencias actuales de comunicación, en busca de vías más productivas para que los jóvenes desarrollen su capacidad para comprender y  emplear textos escritos con el fin participar en la sociedad.

La comprensión de un texto se produce en una interacción compleja entre texto y lector, determinada por factores tan diversos como el contexto o situación comunicativa en que se produce la lectura, los propósitos con que se realiza, el tipo textual y sus reglas del juego particulares, entre otros.

https://www.yumpu.com/es/document/view/10947325/infopisa3

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La comprensión lectora, gran desafío docente.

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La comprensión lectora,  gran desafío docente.

Maestro(a) de Español.

Estimado(a) Compañero(a):

En reuniones con maestros de diferentes lugares del país he descubierto contextos de gran pluralidad. He descubierto que los profesores de Español tenemos mucho en común y, al mismo tiempo, distintos antecedentes académicos y  experiencias docentes . Por concecuencia, las necesidades de actualización son múltiples y diversas.

¡ Viva la pluralidad!

En tal pluralidad, sin embargo,  está ganando la idea de que la  práctica docente en el aula no tiene porque limitarse  a la revisión del cuaderno de ejercicios o de las tareas escolares y sí, en cambio, a enfocarse en actividades que privilegian los procesos de pensamiento y razonamiento de los estudiantes.

En la asignatura de Español, atendida por docentes de tan diversa formación, destaca una prioridad de capacitación. Una capacitación centrada en  la Comprensión Lectora.

La comprensión lectora es prioridad de prioridades, tal como está manifestado en los Parámetros e Indicadores de la siguiente Dimensión de Evaluación:

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Nadie pone en tela de duda los esfuerzos docentes. Los maestros están comprometidos con el aprendizaje de sus alumnos, sin embargo, los  bajos resultados de comprensión lectora que arrojan  las pruebas externas están a la vista de la opinión pública.

Acompáñeme en esta   aventura de estudiar  materiales novedosos y actualizados (artículos, videos y power point ) sobre el gran desafío docente que representa la Comprensión Lectora. En el Blog, semana a semana, Usted encontrará   materiales relevantes sobre el tema.

Al finalizar la publicación de estos materiales, presentaremos nuestra propuesta  

TEXTOS DE PRÓXIMA PUBLICACIÓN:

  • Rosa María Torres. Ponencia
  • Pensamientos sobre lectura
  • ¿Por qué la lectura es un problema?
  • Retos para el desarrollo de la competencia lectora: Una perspectiva histórica
  • Los universitarios no dominan el español
  • “…enseñarnos a leer…”
  • “Darse a la lectura”: Entrevista con Ángel   Gabilondo
  • Leer…¿Para qué?
  • Perspectiva sociocultural
  • Leer por el gusto de leer: la clave
  • Impacta en los resultados de los estudiantes el tiempo que dedican a la lectura por placer
  • ¿Qué necesitan los alumnos aprender para llegar a ser buenos lectores?
  • Prácticas letradas contemporáneas: la perspectiva sociocultural 
  • Me gusta leer
  • Técnicas de estudio, lectura comprensiva y subrayado
  • Mejora la comprensión lectora escribiendo
  • Lectura asistida
  • Bibliotecas escolares
  • Libros y lectura 
  • Daniel Cassany : Giro social de la lectura 
  • Leer no es un ejercicio
  • ¿En qué consiste la comprensión lectora?
  • Velocidad lectora+ Fluidez lectora
  • Resumir textos
  • El primer párrafo de un texto literario
  • Estrategias de lectura
  • Leer, conversar y autoevaluar
  • Un mundo al revés.
  • Lectura crítica por Daniel Cassany 
  • Enseñanza de la lengua y alfabetización
  • Daniel Cassany: “Más que leer, se trata de comprender” 
  • Contar una historia bien contada. Mario Vargas Llosa
  • ¿Textos fáciles para fomentar la comprensión lectora?
  • Lectura compartida, lectura en equipos
  • Mejora la comprensión lectora escribiendo
  • Preguntas centrales del Reporte de Evaluación para la comprensión lector
  • Un soneto … Por Francisco de Quevedo
  • Nuestra propuesta.

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NOTA.- Si Usted desea encontrar sentido a  estos  materiales, es importante que, además de analizarlos,  de manera paralela consulte al Centro Virtual Leer.es. Le convendrá dar seguimiento a los videos de Isabel Solé, de Emilia Ferreiro, de Felipe Zayas, de Emilio Sánchez Miguel, entre otros.

IMPORTANTE: Haga “clic” en esta liga del Centro Virtual Leer.es :

http://www.youtube.com/channel/UCNaa_udAVlrETc6TAVPVwxQ

POSDATA.-Espero sus dudas y reflexiones a lo largo de esta aventura por la didáctica de la lectura en la  Sección Comentarios del Blog. H.C.G.

 

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Los alumnos escriben y se revisan en equipo.

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Los alumnos escriben y se revisan en equipo.

Leer y escribir textos significa que los alumnos deben  realizar y revisar tareas escritas individuales o por equipo. 

Cuando se trata de escribir una tarea  en equipo, durante la revisión de la tarea, los alumnos  se pueden turnar los roles de quien escribe, corrige y reescribe, para que juntos desarrollen su conocimiento de las características de los textos.

¿Cómo se puede hacer?

El proceso de revisión tiene como propósito fortalecer el conocimiento del lenguaje escrito, por lo que la corrección de textos es un medio para lograrlo y no un fin en sí mismo. Sugerimos en el siguiente cuadro algunos aspectos básicos que Usted puede considerar para la evaluación de las producciones de sus alumnos.

INDICADORES PARA COEVALUACIÓN DE TEXTOS DE LOS ALUMNOS

La profundidad con la que se abordan los elementos se debe ajustar en razón del texto y del grado escolar.

¿Qué se favorece en los alumnos?

  • Desarrollan la escritura.
  • Adecuan sus escritos en función del destinatario.
  • Identifican y atienden los propósitos que requiere cada escrito.
  • Adecuan el registro lingüístico a la situación específica (por ejemplo, diferencian entre lenguaje formal e informal).
  • Mejoran el conocimiento del vocabulario

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Juntos son dinamita: Equipos de tres alumnos

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Juntos son dinamita: Equipos de tres alumnos

Tradicionalmente, las tareas las revisa y evalúa el maestro. Pero las estrategias de autoevaluación y coevaluación, como hemos defendido en este Blog, conllevan muchas ventajas en el aprendizaje de los alumnos, además de un valor agregado: ahorran mucho tiempo al maestro.

Insistimos en que los alumnos pueden evaluarse ellos mismos. Permitir que los alumnos participen en la evaluación no disminuye en ningún sentido la autoridad del maestro  ni su responsabilidad. Por el contrario, el maestro se convierte en proveedor de información precisa al proporcionar criterios e indicadores para una coevaluación eficiente y completa.   

Buena parte del  éxito de las   estrategias de  autoevaluación y de coevaluación consiste en partir de rúbricas con preguntas o indicadores de evaluación.  Los alumnos deben conocer las rúbricas antes de inciar la tarea, el resumen, o cualquiera que sea la actividad a emprender. Al socializar en el grupo rúbricas con indicadores de evaluación, se   favorece un mayor involucramiento de los alumnos en su proceso educativo y en el de sus compañeros, y, a su vez, promueven una mayor autorregulación de su propio aprendizaje.

NOTA.- Le recomiendo el video titulado “Las rúbricas o matrices de valoración “ por Felipe Martínez Rizo publicado en este Blog con fecha : 5 de mayo 2015.

Lo invito a analizar los siguientes ejemplos de rúbricas.

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Coevaluar comprensión lectora

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Coevaluar tareas entre tres.

Lo invitamos a considerar también la siguiente propuesta:

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¿Pueden los alumnos evaluarse a sí mismos?

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¿Pueden los alumnos evaluarse a sí mismos?

 Coevaluación en los  equipos de trabajo.

Hacer que un alumno le explique a sus compañeros de equipo lo que ha entendido del libro de texto o  lo que ha explicado el maestro, es una estrategia que genera notables avances.

Los alumnos también pueden parafrasear los contenidos, es decir, parafrasear con el fin de clarificar cada concepto y verificar si ese concepto ha quedado comprendido.

Es por esto que mediante el aprendizaje colaborativo los alumnos aprenden más y aprenden mejor. Una manera de inducir el trabajo colaborativo consiste en organizar al grupo en equipos de trabajo.

Los equipos de trabajo, obviamente, no son una estrategia que garantice resultados por el sólo hecho de organizar a los alumnos en pequeños grupos.

No es suficiente organizar a los alumnos en equipos, pues es necesario el seguimiento constante del maestro.

El trabajo colaborativo orienta las acciones para el descubrimiento, la búsqueda de soluciones, coincidencias y diferencias, con el propósito de construir aprendizajes de manera grupal.

La clase de Español se lleva bien con los equipos de trabajo porque se parte de un proceso de socio-construcción, de apertura a la diversidad y de tolerancia; en el fondo, esa es la esencia del aprendizaje colaborativo.

Emprender un proyecto didáctico requiere de equipos formales, es decir, de equipos que se mantendrán colaborando a lo largo de un proyecto hasta que sea concluido.

 El número de alumnos recomendable para un equipo es de cuatro alumnos. Se recomienda también reestructurar los equipos una vez concluido un proyecto o un Bloque. A nuevo proyecto o bimestre, nuevos equipos.

Cuando el maestro adopta una postura “democrática” y dice al grupo : “Formen Ustedes libremente los equipos”, suele generarse una discriminación espontánea: los alumnos “avanzados” desean asociarse con los “avanzados” y discriminan a los “atrasados”. En consecuencia, lo recomendable es la intervención del maestro para equilibrar la integración, de tal manera que en cada equipo exista un alumno “avanzado “, un alumno “atrasado”, y dos de desempeño ordinario.

Muchos  maestros/as, con el fin de formar equipos de manera eficaz,  inducen al grupo a que nombre a sus “líderes”. Los “líderes” pasan al frente y se les da oportunidad a cada uno de escoger a un compañero, pero, enseguida, la maestra/o les asigna a dos alumnos “atrasados”. De esta manera logran un equilibrio en su integración: los “adelantados” se convierten en tutores virtuales de los “atrasados”.

En cuanto al escenario: Las mesas o sillas movibles son ideales para las actividades, las restricciones ocasionadas por el mobiliario no deben interferir en el trabajo de equipo.

Hay que hacer sentir a los miembros del equipo que tienen roles únicos dentro de él y que cada rol es indispensable para su éxito. Algunas de las estrategias para lograr esto son:

  • un solo producto esperado por equipo,
  • asignar roles e intercambiarlos,
  • escoger a un miembro del equipo para que explique y resuma los resultados,
  • finalmente, asignar una misma calificación a todos y cada uno de los miembros del equipo, independientemente de los esfuerzos individuales de cada quien.

Cada miembro del equipo debe mostrar expectativas de participación y hacerse responsable del resultado colectivo del equipo.

Los alumnos:

  • Pueden crear un reglamento de comportamiento para los miembros del equipo.
  • Pueden registrar los comportamientos que esperan de cada uno de los compañeros.
  • El profesor debe intervenir en el proceso ocasionalmente si las tareas no han logrado unir a los miembros en el equipo.

Se aconseja permitir a los miembros del equipo resolver sus diferencias de manera autónoma. Parte de las dinámicas exitosas es aprender a resolver conflictos dentro del grupo. En casos en que los alumnos insisten en cambiarse, puede ocurrir un “despido” o “divorcio” en que hay que mediar. Cambiar a los miembros del equipo para resolver un problema no es una estrategia que ayude mucho y puede generar ruptura del balance del equipo.

Aprender de los conflictos es una buena preparación para situaciones similares a las que pueden enfrentarse en su vida real. Las habilidades de negociación son parte del aprendizaje de las actividades. Los grupos se vuelven más fuertes cuando aprenden a resolver sus propios problemas.

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COEVALUACIÓN

La coevaluación consta de una evaluación en conjunto: tú me evalúas, yo te evalúo. Es aplicada sobre un trabajo, proceso o actividad específicos en los cuales todas las personas implicadas participan en la valoración de los mismos. Nuevamente, en este caso, es importante concientizar al alumnado que la evaluación es para mejorar, no para castigar.

Veamos en esta gráfica un  proceso de coevaluación. Analicemos detenidamente el esquema. Cada columna horizontal representa un paso con duración apróximada de 15 minutos.Cada columna vertical representa al grupo de alumnos; cada círculo, a un equipo integrado por cuatro alumnos: Equipo 1; Equipo 2; Equipo 3…

diagrama-dinamica-colaborativa   I.¿De qué se trata en el Paso I?

Se trata de formar equipos de cuatro alumnos.

¿Cuál puede ser el propósito del Paso I?

Leer un mismo texto.

Analizar secuencias a seguir para una actividad.

Escribir un texto sobre un tema asignado.

Elaborar un resumen sobre un texto expositivo.

   II. ¿De qué se trata en el Paso II?

Se trata de integrarse momentáneamente con un representante de cada uno de los equipos con el objeto de confrontar experiencias de aprendizaje: Interpretaciones de lectura; analizar secuencias, compartir escritos para recibir opiniones; comparar resúmenes…

¿Cuál puede ser el propósito del Paso II?

Interactuar brevemente con otros compañeros a fin de compartir significados e interpretaciones.

   III. ¿De qué se trata en el Paso III?

Se trata de reintegrarse con el equipo original. ( El mismo equipo del Paso I)

¿Cuál puede ser el propósito del Paso III?

Resignificar aprendizajes obtenidos durante la interacción con el equipo del Paso II.

RECOMENDACIONES:

No se recomienda formar equipos grandes. Lo ideal es que un equipo sea de cuatro miembros. Los equipos de cuatro integrantes tienden a crear balance, permitiendo una distribución similar de roles. Se recomienda la rotación de equipos de un proyecto a otro, o al menos, de un bloque a otro.

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Bibliografía

AGELET, J. (2000) Estrategias organizativas de aula. Barcelona: Graó

DELORS, J. (1996) La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO. Madrid: Santillana/UNESCO.

DURAN, D.; TORRÓ, J. y VILA, J. (2003) Tutoría ente iguales. Barcelona: ICE de la UAB

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¡Día del Maestro! 15 de mayo de 2015

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Maestro(a) de Español.

Estimado(a) Compañero(a):

El próximo viernes 15 de mayo se otorgarán merecidos  reconocimientos  a los maestros.

El “Día del Maestro” también será motivo para reiterar una retórica desbordada de elogios:  la “mística” y  el “apostolado” del magisterio.

Durante décadas, de tanto escuchar discursos que enaltecen esa “mística” y  ese “apostolado”, cualquiera quisiera escuchar discursos menos retóricos.

En las antípodas de tantas retóricas vacías, escribo las siguientes palabras.

                                                                                                                                      H.C.G.                    

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DÍA DEL MAESTRO

15 de mayo 2015

Como profesor, uno suele preguntarse: ¿ qué me motivó a dedicar mi vida a la profesión magisterial?

Me lo he preguntado, y lo he preguntado a otros compañeros: ¿qué pasó en nuestras vidas  para que optáramos por la vocación docente?

 En el fondo, y con matices de diferente color,  todos coincidimos en una misma respuesta: Somos maestros porque nos impactó la presencia de un maestro cuando fuimos alumnos de primaria o de secundaria.                                                                          IMG_0885

En la memoria quedó grabada la imagen de un buen maestro. Nos impresionó su personalidad, nos agradó su presencia, nos impactaron  sus palabras.

Además de su presencia personal, una persona impacta por  el uso que hace de la  palabra. La palabra es la tarjeta de presentación de un maestro. La claridad del lenguaje, su voz, la manera en que enseña a los alumnos a leer y a escribir, a comunicarse con  el mundo.

En la memoria de cada maestro, está la imagen de una maestra o de un maestro de primaria o de secundaria que le enseñó a comprender el presente y a relacionarse con los otros. Nos cautivó su liderazgo, la manera como se desempeñaba en la clase,  su afán de enseñarnos a valorar la vida y a desarrollar nuestra inteligencia.

Nos cautivó su autoridad moral, su afán de tratarnos como personas pensantes.

Me cautiva una frase que expresa lo que siento de muchos maestros. Me refiero a  la frase de David Olson al recordar a  su maestro Jerónimo Bruner:  “Bruner nos trataba a todos como seres pensantes y conseguía que termináramos siéndolo”.

Uno siempre se acuerda de aquel maestro que alguna vez nos dedicó una palabra alentadora, que se refería a uno por su nombre, que nos dio alguna vez una palmada de aprecio en el hombro. Esos maestros nos contagiaron de humanidad.

DSC02961En cierto sentido, los maestros somos herederos de nuestros maestros de antaño.

Nuestros maestros de educación básica de antaño, obviamente,  fundamentaron su acción en las concepciones y condiciones de su época. Ellos cumplieron con la cultura pedagógica de su momento histórico.

Los tiempos han cambiado. La mejor manera de honrar a  nuestros maestros de antaño consiste en rescatar lo valioso de la educación tradicional, pero también consiste en actualizar nuestras concepciones de enseñanza y aprendizaje de acuerdo a las innovaciones pedagógicas de nuestro momento histórico. Ahora nos toca ser coherentes con los adelantos logrados por la pedagogía constructivista y las Tecnologías de la Información y Comunicación.

La didáctica que funcionó hace décadas no tendría éxito con las generaciones de niños y jóvenes de la segunda década del siglo XXI. La escuela no puede quedar rezagada; cada mes, cada semana, surgen nuevas aportaciones. En este panorama, la actualización debe de ser permanente. La   sociedad  se afana en la modernidad, la gente exige lo más actualizado, por ejemplo, en cuestiones de salud, la gente no se conforma con tratamientos obsoletos. De la misma manera, la sociedad exige lo más actualizado en cuestiones de la escolaridad de sus hijos. 

La sociedad no debe ignorar a los maestros que dignifican la profesión, a los maestros que se esfuerzan por un país mejor, que educan en lugares inhóspitos, con escasos  recursos pero  con  una sólida vocación docente.

“Los profesores son el factor más importante para mejorar la calidad de los aprendizajes de los estudiantes”, se lee en el documento:  Los docentes en México  (Informe 2015 del INEE)  La doctora Emilia Ferreiro siempre nos ha advertido: “El maestro no puede ser un burócrata, debe ser un profesional”. 

Los maestros somos personas que vivimos las mismas circunstancias que vive la sociedad de nuestros días. Pocos se imaginan bajo qué condiciones de salud y problemas de toda índole, muchos maestros entran al aula con una sonrisa dibujada, aunque estén atravesando por momentos difíciles.

Lamentablemente, a juzgar por  los medios periodísticos y televisivos, ya no se valora como antes nuestra presencia.  Hoy día, la presencia del maestro se encuentra  desprestigiada y cuestionada en muchos lugares.

Desde el punto de vista de las autoridades, se ha difundido la idea de que para mejorar la educación hay que evaluar a los maestros. Evaluando a los maestros, se dice, se logrará mejorar la calidad de la educación.

Hay que evaluar, sí, pero antes de evaluar se pueden realizar acciones serias para capacitar y actualizar. Se concede mucho peso a la evaluación, y, extrañamente,  poco a la enseñanza. 

El informe 2015 del INEE “Los Docentes de México”, destaca que en nuestro país se invierte la cantidad de 363.91 pesos anuales por maestro para efectuar acciones relacionadas con la capacitación. …¡ 363.91 pesos anuales!

Hoy día, el sistema de capacitación o formación continua es un fracaso monumental. Los   cursos-taller suelen  ser criticados  por su escasa  relevancia  y falta de  vinculación  con las  necesidades docentes reales. Muchos cursos-taller son impartidos en condiciones francamente deplorables, sin recursos bibliográficos y con maestros conductores  que suelen ser muy  voluntariosos, pero la voluntad y buenos deseos no son suficientes. Salvo honrosas excepciones, algunos maestros-conductores parecen ubicados a una distancia de años luz con respecto a las  expectativas de  capacitación.

Existe un encono contra los maestros: los maestros son  “culpables del fracaso educativo”.

Desprotegidos, vulnerables, indefensos…los maestros no pueden sentirse de otro modo. El maestro debe hacer malabares para subsistir ante unas autoridades dispuestas a condenar a aquéllos que no logran milagros en su escuela.

No obstante, con motivo del Día del Maestro, escucharemos la retórica de “reconocimiento a la mística magisterial“, y una palabra que no faltará en tales discursos:  “apostolado”: ” el apostolado del maestro“.  

Un 15 de mayo de muchos discursos retóricos, una retórica reiterativa en todo su esplendor, y, una vez pasada la fecha, los otros días del año escolar, ¿habrá reconocimientos  por el trabajo cotidiano del maestro?

Los maestros debemos sentir que sí…

 Habrá reconocimientos; sí los habrá, en los avances  de los alumnos.

¡Cada alumno que aprende representa un reconocimiento!

¡ El aprendizaje de los alumnos es la mejor fuente de confianza y alegría!

¡Feliz Día del Maestro!

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Las calificaciones. Por Felipe Martínez Rizo

La forma de calificar es importante. Como maestros, debemos tener claridad sobre estas preguntas:

¿Calificación normativa o calificación criterial? ¿Cómo llegar a la calificación numérica? ¿Es importante clasificar las preguntas fáciles de las difíciles? ¿Qué grado de credibilidad tienen las calificaciones?

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