A buenas preguntas, buenas respuestas.

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A buenas preguntas, buenas respuestas.

La lectura de textos es el mejor camino para enriquecer la competencia lectora de los alumnos. Para ello, los maestros debemos tener claro:

  • que hay tres tipos de lectura: literal, inferencial, y, crítica;
  • que dichas lecturas tienen que ver con las preguntas que planteamos.

Daniel Cassany identifica cada una de estas lecturas (literal, inferencial, y, crítica), respectivamente,  con  la  expresión: Leer las líneas, leer entre líneas y leer tras las líneas”. [ En Tras las líneas (2006) Paidós ]

(Por cierto, Daniel Cassany explica claramente estos tipos de lectura en el video que publicamos en el Blog : “¿Qué es leer críticamente?” . Si desea localizar este video puede encontrarlo con  fecha: 8 de septiembre 2013 en las “Entradas” del Blog, mismas que están etiquetadas en orden cronológico)

El punto es que las preguntas que formulamos inducen a un  determinado tipo de lectura. Si formulo preguntas del tipo: “¿Cuál es el título del cuento; ¿cuál es el nombre del personaje principal?; ¿qué hizo  el personaje principal   cuando se apareció el monstruo?”; etcétera, obviamente que estoy llevando al alumno a detectar datos que están explícitos en la superficie del texto, por lo tanto, estas preguntas inducen a una lectura literal. Flaco favor le estaría haciendo a los alumnos si persisto con este enfoque de formular preguntas que no incentivan la inferencia ni el pensamiento crítico.

¿Qué le parece si hacemos un ejercicio de lectura Usted y yo?

Lo invito a leer un  texto breve y sencillo:

El Niño

por

Helen Buckley

Una vez un niño fue a la escuela. Una mañana la maestra le dijo:

-Vamos a hacer un dibujo.

Al niño le gustaba dibujar, y comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo:

-¡Esperen! ¡No es hora de comenzar!

Y él esperó hasta que todos estuviesen listos.

-Vamos a dibujar flores, -dijo la maestra.

Al niño le gustaba dibujar flores y comenzó a dibujar con lápiz rosa, naranja, azul, amarillo. Pero la maestra dijo:

-¡Esperen! ¡Yo les mostraré cómo se hace!

La maestra dibujó en el pizarrón una flor. Una flor roja con tallo verde.

-¡Ahora sí pueden empezar!

El niño miró la flor de la maestra y luego miró la suya, su flor de color rosa,

naranja, azul, amarillo.

A el le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada. Simplemente guardó su papel.

Luego hizo una flor como la de la maestra. Una flor roja, con el tallo verde.

El niño aprendió a esperar y a hacer las cosas como la maestra se lo indicaba.

Pero sucedió que el niño y su familia se mudaron para otra casa, en otra ciudad. El niño tuvo que ir a  otra escuela. Su nueva maestra dijo:

-Vamos a hacer un dibujo.

Y el niño esperó a la maestra para que le dijera cómo hacerlo. Pero la maestra no decía nada.

Cuando se acercó al niño, le dijo:

-¿Tú no quieres dibujar?

-Sí—dijo el niño—pero usted no me ha dicho qué vamos a dibujar.

-Dibuja lo que tú quieras dibujar, por ejemplo una flor.

¿Y de qué color? –preguntó él.

-De cualquier color, -dijo la maestra.

Entonces el niño dibujó una flor. Una flor roja con el tallo verde.

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Hasta aquí el texto, ahora lo invito a analizar estas preguntas:

  1. ¿Qué le pasó al niño la primera vez que la maestra le dijo que iban a hacer un dibujo?
  2. ¿Cómo esperaba la maestra que fueran los dibujos de las flores?
  3. ¿Cómo aprendió a hacer las cosas el niño?
  4. ¿Por qué el niño reaccionó de ese modo en la nueva escuela?
  5. ¿Por qué la maestra de la nueva escuela dejaba que los niños dibujaran lo que quisieran?
  6. ¿Cuál es la mejor actitud de enseñanza en la escuela, la de la primera o la de la segunda maestra? ¿Por qué?

Como maestro de Español, es importante que Usted identifique cuáles preguntas inducen a una lectura literal, cuáles a una inferencial y cuáles a una  crítica.

Salvo su mejor consideración, estas preguntas se pueden clasificar de la siguiente manera.

Las preguntas:

      1. ¿Qué le pasó al niño la primera vez que la maestra le dijo que iban a hacer un dibujo?

         2. ¿Cómo esperaba la maestra que fueran los dibujos de las flores?

Estas preguntas, obviamente,   inducen a una lectura literal porque se centran en  datos o información que está explícitamente expuesta en el texto. El reconocimiento de datos o información generalmente se basa  en detalles: identifica nombres, personajes, tiempo y lugar; pero también, mediante una pregunta literal, podemos preguntar por  la idea más importante de un párrafo.

Ahora bien las preguntas :

     3. ¿Cómo aprendió a hacer las cosas el niño?

     4. ¿Por qué el niño reaccionó de ese modo en la nueva escuela?

Estará Usted de acuerdo  que estas preguntas inducen a una lectura inferencial porque buscan relaciones con  saberes previos, y también  llevan al lector a formular hipótesis y nuevas ideas. Este nivel de comprensión es muy poco practicado en la escuela. Tanto por parte del maestro que formula preguntas inferenciales como por parte del alumno lector que las responde, requiere un considerable grado de abstracción. Las lecturas guiadas por preguntas inferenciales favorece la relación con otros campos del saber y la integración de nuevos conocimientos en un todo.

Este nivel puede incluir las siguientes operaciones:

  • inferir detalles adicionales, que según las conjeturas del lector, pudieron haberse incluido en el texto para hacerlo más informativo, interesante y convincente;
  • inferir ideas principales, no incluidas explícitamente;
  • inferir secuencias, sobre acciones que pudieron haber ocurrido si el texto hubiera terminado de otra manera;
  • inferir relaciones de causa y efecto, realizando hipótesis sobre las motivaciones o caracteres y sus relaciones en el tiempo y el lugar. Se pueden hacer conjeturas sobre las causas que indujeron al autor a incluir ciertas ideas, palabras, caracterizaciones, acciones;
  • predecir acontecimientos sobre la base de una lectura inconclusa, deliberadamente o no;
  • interpretar un lenguaje figurativo, para inferir la significación literal de un texto.

Las preguntas:

    5. ¿Por qué la maestra de la nueva escuela dejaba que los niños dibujaran lo que        quisieran?

     6. ¿Cuál es la mejor actitud de enseñanza en la escuela, la de la primera o la de la segunda maestra? ¿Por qué?

Estas  preguntas  inducen a una lectura crítica porque tienen carácter evaluativo, en esta lectura  interviene la formación del lector, su criterio y conocimientos de lo leído. Las respuestas a estas preguntas demandan juicios que pueden ser:

  • de adecuación y validez: compara lo que está escrito con otras fuentes de información;
  • de apropiación: requiere evaluación relativa en las diferentes partes, para asimilarlo.

La formación de lectores  críticos es  una necesidad vital para la escuela y sólo puede desarrollarse en un clima cordial y de libre expresión, en el cual los alumnos puedan argumentar sus opiniones con tranquilidad y respetando  la de sus pares.

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Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
Esta entrada fue publicada en Cuadernos de Trabajo, Libros de Texto, Práctica docente, Primaria, Primaria, Proyectos didácticos de Español, Secundaria, Secundaria y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a A buenas preguntas, buenas respuestas.

  1. Jesús Fernando dijo:

    El ejercicio me parece excelente, agradezco su fina atención, muchísimas gracias… Buscaré la forma de corresponder a su apoyo, saludos y un fuerte abrazo.

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  2. José Alberto Geraldo Castro dijo:

    Me parece muy interesante su aportación, es de gran ayuda. Saludos

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  3. Agustina Valdez García dijo:

    gracias por compartir. saludos

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  4. José G. Rodríguez Torres dijo:

    Admirado Humberto Cueva: es interesante como enriquecedor este ejercicio de aprendizaje, sin embargo y frente a grupo, nos damos cuenta que al alumno (a), por lo general, le da pereza todo aquello que implique un esfuerzo por razonar, creo yo, y ya es cultural en nuestra sociedad que se la pasan perdiendo tiempo precioso en el Face Book en puras bobadas en lugar de utilizar las nuevas tecnologías para investigar, aprender, madurar y sublimarse a través del conocimiento. La UNESCO tiene estudios que desnudan nuestras deficiencias en Matemáticas, Ciencias y Español (lectura de comprensión, etc.), creo que lo sabemos. Podría asegurar, por lo tanto, que si por lo menos en Secundaria, tuvieran los alumnos a Vygotski como profesor, lo ignorarían muchos porque buscaría moverlos, sacudirlos de su modorra y los pondría a interactuar y a esforzarse por razonar y construir sus propios conocimientos.
    Pero aquí estamos Humberto, con la playera bien puesta (nosotros sí) con tu libro de Español para tercero de Secundaria bajo el brazo, preparándonos constantemente e intentando sacar agua del pozo, a pesar del contexto problemático extramuros multifactorial de los alumnos,
    esperando, como dice una canción de Napoleón, “Siempre vendrán tiempos mejores”.

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    • Estimado José G. Rodríguez:
      Estoy de acuerdo contigo: una parte considerable la joven generación cree que usar las TICs equivale a compartir fotos y comentarios en FaceBook.
      Hay jóvenes que sólo buscando una palabra en Google creen que ya investigaron suficiente. Yo también sé lo difícil que es trabajar con jóvenes adolescentes
      los contenidos especialmente difíles de Tercer Grado. Es difícil sobre todo cuando los otros colegas desestiman el trabajo colaborativo que se postula en la asignatura, por eso creo que tiene razón el filósofo español José Antonio Marina:“Para educar a un niño, hace falta la tribu entera.”
      En fin…”Siempre vendrán tiempos mejores”. Gracias por escribir . Saludos cordiales. H.C.

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