¿Reprobar al 10%, a la mitad del grupo o… aprobar a todos?

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¿Reprobar al 10%, a la mitad del grupo o… aprobar a todos?

En los registros de asistencia y evaluación bimestral de  grupos de secundaria, destacan con tinta roja los alumnos reprobados. Reprobados en el Primer Bimestre, reprobados en el Segundo…¿seguirán reprobados en los subsiguientes bimestres?

¿Qué estamos haciendo por esos alumnos reprobados  a fin de que logren los aprendizajes esperados?

 ¿Cómo y  por qué reprueban si ellos  asisten a las aulas con la finalidad de aprender?

¿Quién  reprueba cuando reprobamos?  ¿Reprobar alumnos  es una  solución… a qué problema?

Los alumnos repueban por muchos motivos. Muchos motivos son ajenos al control del maestro, por ejemplo, ¿cómo aprobar a un estudiante que simplemente no asiste a clase?

Pero debemos reconocer que existen algunos motivos de  reprobación que sí tienen que ver con la actuación del maestro en el aula. Cuando se reprueba a  alumnos de educación básica, los maestros no podemos descartar que  pueda deberse a una errada metodología.

A consecuencia  de las metodologías empleadas en algunas  escuelas, se afirma que la  escuela secundaria está anclada en el siglo XIX, con  un  profesorado que nació en el siglo XX y un alumnado que nació  en el siglo XXI. ¿Nos damos cuenta que los estudiantes  de secundaria nacieron después del  año 2000 ?

Existen algunos argumentos que suelen emplearse  para explicar que “la reprobación es irremediable”, por ejemplo, suele decirse:

Los alumnos reprueban porque…

  • No cumplen con las tareas.
  • No hay apoyo de los padres.
  • No tienen disposición para aprender.

Sobre las tareas, los maestros debemos preguntarnos: ¿Sería posible encontrar maneras para que los alumnos realicen las tareas durante la jornada escolar?¿Las tareas tienen un sentido para los alumnos? o, en cambio, ¿se trata de trabajos poco significativos, como por ejemplo: copiar páginas del libro de texto o cuestionarios estandarizados?

En relación a la falta de apoyo de los padres: ¿Estamos conscientes que hoy día no solamente el padre sale de su casa a trabajar, sino también lo hace la generalidad de las mamás?

Por último, preguntémonos: ¿De verdad creemos que hay alumnos que no tienen disposición para aprender?¿No estaremos confundiendo la disposición a aprender con clases rutinarias y carentes de motivación ?

Diferentes estudios muestran evidencias de que la reprobación de los estudiantes en la educación básica no ayuda a mejorar el desempeño académico de los mismos. Incuso, muchos  estudios afirman que la reprobación   es un primer paso para  terminar en la deserción.

Ciertamente, la calidad  no se elevará  por el hecho de dejar de reprobar: alcanzar altos niveles de aprendizaje exige esfuerzos sostenidos por parte de todos los actores involucrados, incluyendo a la escuela y a los maestros, a los padres de familia y a la sociedad en general, sin cuyo apoyo la calidad jamás podrá alcanzarse. Como dice un pensamiento célebre: “Para educar a un niño, se necesita la colaboración de toda la tribu”.

La idea no es que todos los maestros se conviertan en  “maestros barco”, expresión que en mucho lugares se refiere a los maestros que aprueban a todos los alumnos independientemente de los resultados de aprendizaje. La idea es buscar formas efectivas para que los alumnos con dificultades logren aprender, y esta idea conlleva la reflexión: “Algo puede estar equivocado en mi práctica docente que debo corregir”.

Suprimir la reprobación, en opinión de algunos especialistas,  no deteriora la calidad educativa.

Dentro de cada salón de clases,  existen alumnos  que viven en situaciones de diversa condición económica. La aprobación y reprobación se encuentra fuertemente marcada por el origen socioeconómico de cada alumno. El origen socioeconómico, ¿quién lo duda?, tiene un gran impacto en el aprendizaje. Cuando un alumno de buena condición económica reprueba, de alguna manera continúa promocionándose al siguiente grado escolar gracias a apoyos académicos particulares que sus padres pueden solventar; pero, cuando el que reprueba es pobre, ¿qué apoyos académicos especiales puede recibir para superar sus carencias?

Desde otro punto de vista: En las evaluaciones que los maestros aplican bimestre a bimestre, suele haber un número de alumnos reprobados  a quienes se les otorga segundas y terceras oportunidades.

Estudios recientes sobre el tema no apoyan la idea, ampliamente arraigada, de que reprobar a quienes no obtienen resultados satisfactorios produzca un rendimiento superior la segunda vez que son examinados.

Muchos especialistas proponen, para la educación básica, la promoción automática, acompañada de evaluaciones de enfoque diagnóstico y formativo, que apoyen esfuerzos de atención individual de los alumnos, en función de su avance y sus necesidades individuales.

¿Cree Usted que si mejoramos  nuestras estrategias docentes en las aulas podríamos  romper el  círculo vicioso de la reprobación?

En relación a este tema, lo invito a ver esta conferencia del doctor  Felipe Martínez Rizo.

Espero su opinión:  ¿Conviene reprobar a pocos, a muchos…o aprobar a todos?  ¿Cómo y  por qué reprueban quienes asisten a las aulas con la finalidad de aprender? ¿Quién reprueba cuando se reprueba  a un alumno de secundaria? ¿Reprobar alumnos  es una  solución… a qué problema?

Fotos de Albert Einstein cuando aún era un niño 01

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Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
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11 respuestas a ¿Reprobar al 10%, a la mitad del grupo o… aprobar a todos?

  1. CEPSE dijo:

    Estimado Humberto,
    Con el gusto de saludarte nuevamente, quisiera dar mi opinión sobre este tema de las evaluaciones.
    Desde el principio se nota la intención (No tuya), sino del sistema de evaluaciones de inclinar el asunto hacia el lado estadístico más que hacia la realidad.

    Cualquiera que haya estudiado estadística básica, sabrá que ésta se basa en datos o números. También sabrá que estos datos o números pueden ser manipulados para obtener un resultado deseado.
    El rpoblema viene cuando queremos compararnos con Finlandia, por ejemplo, pues no contamos por muchísimo con las mismas condiciones que éste país.
    Se nos olvida también que nuestros niños, aunque puedan representar una estadística en un momento dado, son “Individuos”.
    No podemos permitir que se los coloque en una estadística porque todos los individuos son distintos entre si.
    Los que estamos inmersos en la realidad educativa, sabemos que a parentemente, la intención es hacerlos caer a todos en un estandar cuando no es posible sin afectar a unos y a otros.
    Sabemos que los maestros tienen órdenes de “No reprobar” a menos que el padre o tutor lo solicite. Una utopía en nuestra sociedad. Un garbanzo de a libra sería que un padre reconociera que su hijo “Debe de reprobar”.

    Nunca se habla de que hay parámetros preestablecidos en los que el maestro debe hacer caer a los niños a fin de que a su vez caigan en el estandar que se requiere para alcanzar determinado lugar o puesto dentro de las estadísticas.
    Pueden existir diversos factores por los que un niño idealmente debiera reprobar:
    – Que el niño no haya aprendido lo mínimamente suficiente para lograr aprobar.
    – Que el niño no tenga la capacidad intelectual necesaria para aprender lo mínimamente suficiente para lograr aprobar.
    – Que el niño no cuente en ese momento con la madurez necesaria para lograr aprender lo mínimamente suficiente para lograr aprobar. (Es un hecho científico, que hay niños que tardan más que otros en adquirir es madurez.

    Tomando en cuenta lo anterior, vamos a ver que un grupo de Primer año de educación básica habrá todo un caleidoscópio de niños y capacidades intelectuales. De eso no se manejan estadísticas.
    Así las cosas, tendremos en general niños con capacidad promedio, niños con cacidad promedio pero que están descuidados por los padres, niños con capacidad abajo del promedio, capacidad abajo del promedio pero con padres muy al pendiente de ellos, niños con capacidad mayor a la del promedio, niños con capacidad mayor a la del promedio y con padres muy al pendiente y niños con capacidad mayor a la del promedio descuidados por los padres.

    En el ámbito del sistema educativo actual, los únicos que salen ganando son los niños que cuentan con padres muy al pendiente de ellos. ¿Porqué? Porque al haber una linea de cero reprobaciones, los niños de baja capacidad y los demás que no son cuidados adecuadamente por los Papás van a arrastrar sus deficiencias hasta la secundaria y así consecutivamente.

    Me explico: Los niños de capacidad promedio descuidados por sus padres, los de baja capacidad y los de capacidad mayor al promedio descuidados por los padres, se atrasan.
    Se vuelven irremediablemente en lastres de los demás cuando pasan al siguiente grado sin contar con los conocimientos suficientes.

    En el video se habla de mezclar los aspectos con los que se califica y habla de no estar de acuerdo con ello. Creo que tienen la razón porque de lo anterior mente mencionado, va a resultar que un alumno con capacidades mayores a las del promedio que aprende bien y quizás hasta mucho más rápido que sus compañeros, tenderá a ser latoso o a distraerse a causa del aburimiento.

    Este aburrimiento lo llevará al hartazgo y comenzará a no querer trabajar ya que las tareas repetitivas actuales y la falta de novedad en lo que les enseñan provocan un mayor aburrimiento.
    Para muestra tenemos el caso de Albert Einstein, del cual se dice que tenía malas calificaciones. No puedo imaginarme otra cosa ya que en ese entonces había materias bastante tediosas para su cerebro super revolucionado. Se aburría y el resultado está en la boleta que se muestra en el post.

    Por último, diré con respecto a las preguntas que haces que:
    1.- Se debe reprobar no a muchos ni a pocos, sino a los que así lo necesiten.
    2.- Cómo y porqué reprueban? Es simple… No aprenden. Por la causa que sea ese es el objetivo. Si no se cumple deberá de reprobar para corregir la causa.
    3.- ¿Quién reprueba cuando se reprueba a un alumno? Yo replantearía la pregunta a ¿Quién, además del niño puede reprobar? El maestro obviamente.
    4.- ¿Reprobar al alumno es una solución… A qué problema? Reprobar al alumno, es una solución a la causa de haber reprobado. La que sea.
    La reprobación es necesaria a cualquier edad. Es un juicio de valor. En la vida las cosas no son así. Si corres bien, ganas la competencia y si no, la pierdes.

    O acaso han visto unas olimpiadas en las que a todos les den medalla de oro para que no se sientan mal?
    Para que habría que esforzarse si de igual manera me dan mi medallita no? así, paralelamente para que me esfuerzo si de igual manera voy a aprovar?

    Un abrazo!!!

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    • Estimado Amigo profixmex@gmail.com:
      Esta es, según mis cuentas, la tercera ocasión que tengo el agrado de leer tus fundamentados comentarios. Me doy cuenta que eres erudito en el tema de la evaluación, tengo mucho que aprender y reflexionar de tu exposición sobre el tema. Tengo además que reconocer la lógica de tus planteamientos:
      “1.- Se debe reprobar no a muchos ni a pocos, sino a los que así lo necesiten.
      2.- Cómo y porqué reprueban? Es simple… No aprenden. Por la causa que sea ese es el objetivo. Si no se cumple deberá de reprobar para corregir la causa.
      3.- ¿Quién reprueba cuando se reprueba a un alumno? Yo replantearía la pregunta a ¿Quién, además del niño puede reprobar? El maestro obviamente.
      4.- ¿Reprobar al alumno es una solución… A qué problema? Reprobar al alumno, es una solución a la causa de haber reprobado. La que sea.
      La reprobación es necesaria a cualquier edad. Es un juicio de valor”.
      Me duele que tengas razón porque veo que hay una variable en los alumnos reprobados: su condición de pobreza. Claro que estoy generalizando, me consta que en colegios
      de alto nivel económico también hay alumnos reprobados. Lo que me ocurre es que me muevo en el mundo de las escuelas públicas, y advierto esa extraña coexistencia de pobreza y reprobación.
      Una vez más mi agradecimiento por tus fundados comentarios. Tengo en alta estima tus participaciones, estimado amigo.
      Saludos con mi admiración a tu dominio de este y de los tópicos en los que me has participado. Va de vuelta el abrazo con mucho afecto. H.C.

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      • CEPSE dijo:

        Estimado Humberto,
        Muchas gracias por lo de “Estimado Amigo” y muchas más por considerar que tengo erudición en la materia.
        En realidad no creo ser un erudito, pero viniendo de un Profesor lo consideraré un gran cumplido.

        Me da mucho gusto que aprecies mis colaboraciones. Yo también disfruto mucho haciéndolas.

        Como ves es cierto el asunto de las cuotas de reprobación. Lo más triste del asunto es que tienes toda la razón al decir que la situación se hace más grave en las comunidades de menos recursos o las más marginadas.

        Me ha tocado ver en escuelas del Estado de México a los Supervisores de Zona clausurar los ciclos escolares diciendo orgullosamente que con un indice de reprobación de “Cero”.

        La linea a seguir es la de Cero reprobados en las zonas con mayor marginación y un mínimo de reprobados en las escuelas particulares.

        Si no cumplen con el mínimo, reciben amonestaciones o mejor dicho amenazas de suspención de la licencia, etc.

        Como dice Estefanía Ruiz, esto crea alumnos cada vez más flojos. Pero imagina el impacto que tiene esto en las escuelas de zonas marginadas en donde el alumno y sobre todo el Padre de Familia, saben de antemano que pase lo que pase van a aprobar.

        Es todo lo contrario de lo que menciona Luis Eduardo López con su padre y yo lo puedo mencionar en la experiencia propia, que si no sabías, no pasabas. Así de fácil o difícil era la situación.

        No soy un Erudito. Creo que soy el resultado de 3 o 4 profesores en toda mi vida escolar que me enseñaron a pensar y que con eso marcaron mi vida.

        Por esa razón es tan importante la tarea del educador. El asunto es si te marcan positiva o negativamente.

        Para mi, el secreto está en no dejar morir al niño que llevamos dentro. Los que son Padres deberán recordar que cuando le llamas la atención a un niño de menos de 8 años y se le indica que no haga tal o cual cosa, invariablemente te responde ¿Por qué?.

        O simplemente cuando quieren saber algo no dejan de decir ¿Por qué? hasta que quedan satisfechos.

        Creo que debemos de preguntarnos ¿Por qué? cuando nos indican que el Programa de Estudios establece una determinada cantidad de “Aprendizajes esperados”.

        Esperados por quién, para qué, por qué razón. ¿Debe el profesor hacerle al robot y ejecutar órdenes sin pensarlas?

        Por que cuando decimos que “Si” sin pensar, es en lo que nos convertimos. En autómatas que no razonamos. Cualidad humana indiscutible es la razón.

        Un saludo a todos!!

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  2. Estefanía Ruiz dijo:

    Buen día:

    El Programa de Estudios establece una determinada cantidad de “Aprendizajes esperados” así como las “Producciones para el desarrollo del proyecto” y sugiere la realización de una evaluación permanente; de tal forma que si un alumno no lleva a cabo las actividades parciales, difícilmente podrá llegar a elaborar o participar en el producto final y en consecuencia no alcanzará los aprendizajes esperados y por lo tanto tendría que reprobar.

    Sin embargo, en algunas escuelas le piden al docente no reprobar más del 10%, lo que ha creado alumnos cada vez más flojos; por ejemplo: si un estudiante hace una tercera parte de las actividades del bimestre los debes pasar para reprobar al que de plano no hizo nada.

    Es triste, pero así es en la vida real.

    Un afectuoso saludo.

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    • Apreciada Estefanía Ruiz:
      Estoy 99.99% de acuerdo contigo cuando dices:”El Programa de Estudios establece una determinada cantidad de “Aprendizajes esperados” así como las “Producciones para el desarrollo del proyecto” y sugiere la realización de una evaluación permanente; de tal forma que si un alumno no lleva a cabo las actividades parciales, difícilmente podrá llegar a elaborar o participar en el producto final y en consecuencia no alcanzará los aprendizajes esperados y por lo tanto tendría que reprobar”.
      La indicación de no reprobar más del 10% prácticamente es una disposición administrativa; pero mi centro de atención, en mi texto:”Reprobar al 10%, a la mitad o..aprobar atodo el grupo”, no son las disposiciones administrativas sino la visión pedagógica del asunto de la reprobación. Reitero una aclaración que hago en mi artículo: No pretendo sugerir que nos convirtamos en “maestros barco” que aprueben a todo el grupo. La asignatura de Español demanda dedicación y el mejor esfuerzo de los estudiantes. Tengo años de hacer campaña en el Blog para dotar de credibilidad y seriedad a nuestra asignatura.Pero si me alarmo cuando conozco casos, por fortuna escasos, de compañeras que reprueban prácticamente a la mitad de los alumnos de cada grupo donde imparten Español. Cada vez verifico que existe una asociación perversa entre reprobación y pobreza.Los alumnos que reprueban un bimestre tras otro se acercan cada vez más a la puerta de salida de la escuela. Creo que algo se debe hacer con ellos para apoyarlos, no obsequiando calificaciones por humanitarismo con los pobres, sino apoyarlos con tutorías pedagógicas y
      quizá con algunas estrategias de integración con alumnos adelantados,en fin, yo, no sé cómo, quisiera tener una fórmula o una estrategia mágica.
      Mis cordiales saludos y muchas gracias por escribir a este Blog. Mil gracias, apreciada Estaefanía. H.C.

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      • Luis Eduardo Lòpez Villa dijo:

        Entonces reprobar o no reprobar esa es la cuestiòn. En la materia de matemàticas que es la que imparto, hay jovenes que llegan al octavo grado y no dominan las operaciones bàsicas (suma, resta, multipicaciòn y divisiòn) se vuelve muy complicado escalar a un quinto nivel como serian las ecuaciones de primer grado. Y viene a mi mente la imagen de mi padre termino primaria en 1947. Tenìa una letra hermosa, un dominio de las opercaciones bàsicas y de razonamiento matemàtico de nivel licenciatura, recuerdo me decìa “Si no sabìas leer no pasabas al segundo grado, si no sabìas escribir no pasabas a tercer grado, y en tercer grado si no dominabas opercaciones bàsicas no pasabas a cuarto”. Entonces reprobar o no reprobar sigue siendo la cuestiòn. Un saludo

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      • Estimado Luis Eduardo López:
        Bueno, qué tiempos aquéllos en que su sabio padre concluyó la escuela primaria en 1947, a mediados del siglo XX. Ni tú ni yo habíamos nacido.En la segunda mitad del mencionado siglo
        parece que ocurrieron algunos cosas que impactaron a la educación. ¿No crees? Ahora que somos maestros de jovenes de secundaria que nacieron después de año 2000 habría que considerar
        que vivimos en contextos distintos, estarás de acuerdo. Creo que la cuestión no es exactamente reprobar o no reprobar. Con todo respeto, creo que la cuestión es enseñar a “aprender a aprender”.
        Una cuestión complicada si tomamos en cuenta la gran población estudiantil de primaria y de secundaria.
        Los maestros de secundaria nacimos en el siglo XX, pero los alumnos que están en las aulas nacieron en el siglo XXI. Para decirlo de manera burda. Se dice que de la reprobación a la deserción hay un paso, yo creo que de la deserción a la delincuencia hay un paso muy corto. ¿Qué puede hacer un joven sin certificado de secundaria?
        Quisiera que los maestros dedicaramos más atención educativa a los jóvenes con deficiencias en sus aprendizajes. Saludos cordiales y gracias por escribir. H.C.

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  3. Mary dijo:

    Apreciable Mtro. Humberto

    Ha sido un gusto leer estas notas, ver y escuchar la Conferencia del Dr. Martínez, relacionado con la evaluación. Mi opinión al respecto es; como docentes debemos de reconocer no sólo la forma sino el fondo de una valoración, que esté estrechamente relacionada con los aprendizajes, así mismo el trabajo colaborativo de los alumnos fomenta la convivencia y la retroalimentación.

    Gracias, por que ahora tengo un fundamento sobre la evaluación, coincido con ciertos aspectos, tuvimos un curso sobre evaluación, en el que les comentaba a mis compañeros que la evaluaciones que comúnmente se hacen es la criterial, dado que se trabaja en zonas rurales, donde la calidad de vida de los alumnos es baja.

    Reciba un cordial saludo, Dios le bendiga.

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    • Estimada Mary:
      Me parece muy razonable lo que planteas(“…como docentes debemos de reconocer no sólo la forma sino el fondo de una valoración, que esté estrechamente relacionada con los aprendizajes, así mismo el trabajo colaborativo de los alumnos fomenta la convivencia y la retroalimentación”)
      Muichas gracias por escribirnos tu comentario. Saludos cordiales. H.C.

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  4. CRISTINA MOYA dijo:

    CON TODO RESPETO, LA EVALUACIÓN ES MUY AMPLIA DESDE TAREAS EN CASA, TRABAJOS EN EL SALÓN, PORTAFOLIO, PROYECTOS, INVESTIGACIONES, PARTICIPACIONES, EXPOSICIONES. ENTONCES NO PODEMOS APROBAR A UN ALUMNO QUE APARTE ESTA FALTANDO DEMASIADO, TIENEN ADICCIONES, VAN CON RESACA AL AULA. MUY CIERTO UN COMENTARIO: ES UNA COMPETENCIA NO UN LUGAR PARA VACACIONAR. SABEN QUE NO SE LES VA A REPROBAR EN ESTE SISTEMA. MAS VALE QUE IR HACIENDO LOS EXPEDIENTES DE LOS ALUMNOS EN CUESTIÓN. PUES ES UNA FUNDAMENTACION PARA TAL HECHO. Y SI DESPUÉS REPRUEBAN AL MAESTRO, ENTONCES ESTARÍAMOS REPROBANDO TODO UN SISTEMA FALSO Y CORRUPTO.
    NO ESTAMOS EN PAÍSES QUE NOS PRESUMEN COMO FINLANDIA O NORUEGA, DONDE SE DEBE INVESTIGAR CUANTO GANA UN POLÍTICO EN COMPARACIÓN CON UN PAÍS QUE DESGRACIADAMENTE NOS TOCO VIVIR EN EL., ESTAMOS EN MÉXICO… Y EL ALUMNO YA SE ACOSTUMBRO QUE NO SE REPRUEBA POR LO TANTO NO TIENE QUE HACER ABSOLUTAMENTE NADA POR SALIR DE LA EDUCACIÓN BÁSICA, MAS QUE IR A SENTARSE SIN ESFUERZO ALGUNO

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    • Estimada Cristina Moya:
      Tu comentario trasmite la experiencia de una maestra que conoce la realidad; tus argumentos poseen el respaldo de los hechos.
      Ahora bien, cuando uno analiza estadísticas de alumnos que abandonan la secundaria, por ejemplo, cuántos ingresan en una escuela y cuántos egresan tres años después, los datos son preocupantes. Existen factores en nuestro sistema educativo que falta por investigar.
      Estamos en comunicación. Gracias por escribir y saludos cordiales. H.C.

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