Bajo desempeño escolar

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Bajo desempeño escolar

(Fragmento)*

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Las escuelas del siglo XXI deben ser capaces de educar seres humanos para la vida y lograr la formación de niños felices que puedan enfrentarse a los nuevos retos que plantea esta época, es decir, niños con un perfil multicompetente.

Educar para la vida en el siglo XXI no es otra cosa más que dar respuesta a los retos del mundo de hoy, tales como: convivir en la aldea global, asumir de manera efectiva los cambios, hacer un buen uso de los avances tecnológicos, aprender a aprender, favorecer el desarrollo sustentable y fomentar los valores, entre otros. Por ello, los centros educativos tienen la finalidad de que todos sus alumnos adquieran conocimientos, actitudes y habilidades que puedan transformarlos en individuos productivos en su vida.

Frecuentemente, el desempeño escolar hace referencia al proceso de medición y evaluación de los conocimientos, habilidades y actitudes adquiridos dentro del ámbito educativo formal, es decir, en los centros escolares.

Muchas veces se comete el error de relacionar un desempeño escolar bajo con poca capacidad cognitiva o falta de inteligencia, pero, en realidad, va más allá de esto. Existen ejemplos de grandes personajes de la historia que comprueban que la mente humana es demasiado compleja como para ser analizada tan superficialmente a través de una calificación. Para nadie es un secreto que uno de los más grandes genios que ha dado la humanidad, Albert Einstein, se caracterizó por poseer un pobre desempeño académico y, obviamente, esto no se debía a su falta de capacidad intelectual, sino, probablemente, a otro tipo de factores.

Pero, desafortunadamente, no en todos los casos es así; en la mayoría de las ocasiones, el estar etiquetado con bajo rendimiento académico resulta determinante para un futuro desalentador, lleno de fracasos académicos y, en consecuencia, malos resultados.

La dimensión didáctica es aquella mediante la cual el maestro facilita, organiza y asegura un vínculo entre los alumnos y el conocimiento, dando como resultado la simplificación y traducción de los contenidos a un lenguaje menos complejo, para que pueda ser aprendido más fácilmente.

Por su parte, la dimensión física hace referencia a las condiciones del aula, instalaciones, mobiliario e infraestructura donde transcurre la clase, y a los aspectos funcionales, la utilidad, uso y gestión del espacio en función de la actividad e interacción de los alumnos y docentes. La dimensión física del salón de clases debe ayudar a que todo confluya en un proceso de enseñanza-aprendizaje eficaz y exitoso.

Por último, en la dimensión psicosocial, las relaciones e interacciones propician seguridad, confianza, autonomía y libertad al alumno, a la vez que favorecen la integración, la comunicación y la creación, generando una vivencia reflexiva a través de diversos recursos y lenguajes, potenciando la capacidad de asombro, interés y atención del estudiante.

Asimismo, para que el desempeño académico del alumno sea exitoso, en cualquier nivel escolar, es necesario que se conjuguen diversos factores como los aspectos familiares y personales.

Una de las actividades más importantes de los procesos de enseñanza-aprendizaje es lograr el desempeño escolar de los alumnos. Hasta ahora sólo se ha hecho referencia a aquellos factores que determinan un alto rendimiento escolar, pero lo cierto es que suelen ser estos mismos los que provocarían un bajo desempeño académico. Es decir, el desempeño escolar es  sumamente complejo y multidireccional.

Cuando un niño se desarrolla en un contexto adverso presentando un pobre desempeño académico, es muy probable que se encuentre en un estado emocional inadecuado, el cual le impedirá hacer uso de sus habilidades intelectuales para beneficio y mejoramiento de su rendimiento académico.

*azRevista de Educación y Cultura. Jueves 25 de septiembre 2014

http://educacionyculturaaz.com/analisis/consejos-para-evitar-el-bajo-desempeno-escolar/

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Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
Esta entrada fue publicada en Libros de Texto, Práctica docente, Primaria, Primaria, Proyectos didácticos de Español, Secundaria, Secundaria y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Bajo desempeño escolar

  1. Profra, Verónica Padilla H. dijo:

    Maestro Cueva, le comparto el siguiente enlace. A priori me pareció que muy interesante, valdría la pena analizarlo y profundizarlo!!!
    http://regeneracion.mx/tendencias/claves-para-aprender-mejor/

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  2. sandra castañeda reyes dijo:

    Estoy de acuerdo con el articulo el bajo desempeño escolar del alumno y esto se agrava mas cuando los alumnos van sin desayunar, enfermos, con graves problemas de desintegracion familiar graves adicciones y si a esto le sumamos la gran corrupción de directivos,supervisores, que en lugar de ayudar quitan dinero y se lo embolsan o luegon son tan contradictorios que uno no sabe como actuar o se decepciona de du trabajo que en ocasiones uno
    como profesor pierde la brujula

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  3. Leticia Martinez Castillo dijo:

    Maestro coincido con su articulo ,yo trabajo en una escuela multigrado con muchas carencias pero la principal hogares disfuncionales.
    Mis alumnos no avanzan por su contexto social tan complicado y a veces los maestros damos mas terapias a ellos y papas que conocimientos escolarizados ; es una realidad que no tenemos grandes niveles de carrera magisterial mas si una gran satisfacción cuando uno de ellos ya no abandona la escuela y continua sus estudios básicos.Cuando llegue a mi escuela por todo esto mis niñas de 11 años se embarazaban y allí terminaba.
    Hoy llegan al bachiller o secundaria y por fin algunos ya son universitarios.

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    • Apreciada Leticia Martínez:
      ¡Haces un trabajo que merece reconocimiento! Aplaudo tus logros con esas alumnas que avanzan en su preparación. Necesitamos dar altas expectativas a los alumnos; que la secundaria no sea para ellos la meta final de sus proyectos de vida.
      Gracias por compartir experiencias tan alentadoras. Un abrazo con mucho respeto y afecto de Humberto Cueva

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  4. Alicia dijo:

    El bajo desempeño escolar es el reflejo de la autoestima de nuestro alumno. Un alumno que vive en armonía en su núcleo familiar es un alumno con buen desempeño, por el contrario un alumno con un ambiente familiar nefasto no logra un buen desempeño. ¿Qué hacemos los maestros para que el niño reciba un ambiente favorable en el aula y logre olvidarse de que en su casa si lo apoyan o no lo apoyan? Los alumnos tienen el mismo potencial aunque vivan bien o no en casa, porque hay una diferencia de ellos con nosotros, su naturaleza tiende a ser amena. Deslindemos la familia en las horas del aula y convirtamos en un lugar favorito de convivencia y de aprendizaje mutuo entre alumnos y maestros. Ofrecer una sonrisa y una platica amena. Es como un cuento fantástico que se vive a diario donde el maestro ya no es el ogro sino el personaje bondadoso que escucha al adolescente , al joven o al niño y que generosamente le brinda el conocimiento para acrecentarlo juntos en una constante: ellos descubren, se interesan, investigan cuando el personaje bondadoso los guía. Si el maestro es un personaje antagónico, desaparece cualquier interés por el conocimiento y se produce la “antiescuela” de la que ya bastantes estragos ha dejado en la Educación en México. El cuento fantástico es la aventura de lograr transmitir los conocimientos a los alumnos. Lo fantástico será para el maestro: un desempeño docente ideal, divertido; mientras que lo fantástico para el adolescente será: un maestro con tintes de niño, por lo tanto alguien con quien aprender.

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    • Estimada Alicia:
      Tu vision me parece muy comprometida con la vocación docente:”Deslindemos la familia en las horas del aula y convirtamos en un lugar favorito de convivencia y de aprendizaje mutuo entre alumnos y maestros.”
      Muchas gracias por compartir tus reflexiones. Saludos de Humberto Cueva

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