Cómo desmotivar a los alumnos con las mejores intenciones

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Cómo desmotivar a los alumnos con las mejores intenciones

Por Rosa Ribas *

¿Qué significa “motivación”?

Veamos una definición de la palabra motivación: “Esfuerzo que un individuo dedica para aprender a causa de un deseo suyo o de la satisfacción que le produce”. Así entendida, la motivación presenta cuatro aspectos:

  • Objetivo
  • Deseo de lograr ese objetivo
  • Esfuerzo
  • Sentimiento de satisfacción

 ¿La motivación es la causa o el efecto del éxito? Diferentes estudios han mostrado que la interrelación entre motivación y éxito es constante, pero que contrariamente a lo que se suele creer, las recompensas por parte del docente no son siempre productivas.

Hay que alabar las producciones bien hechas, pero hay que evitar el exceso de alabanzas. Por un lado, porque las devaluamos; por otro, porque en situaciones comunicativas que se pretenden auténticas, una alabanza no es la respuesta adecuada. Lo veremos a continuación con un ejemplo.

Interacciones en el aula

Según numerosos estudios empíricos las interacciones entre docente y alumno en el aula toman habitualmente (algunos estudios constatan que en un 80 % de los casos) una forma tripartita característica que sigue el esquema siguiente:

  1. Pregunta
  2. Respuesta del alumno
  3. Valoración del docente

Veamos un ejemplo:

Docente: Hola, Alejandra. ¿Qué hora es?

Alumna: Son las doce y media.

Docente: Muy bien.

Esta forma de interacción, en la vida cotidiana sólo se da en las relaciones entre padres e hijos pequeños y se caracteriza por dos rasgos. En primer lugar, es muy descortés, porque una respuesta cortés y adecuada en esta situación habría sido dar las gracias. El segundo aspecto está muy relacionado con el primero y es que muestra muy claramente una diferencia jerárquica entre los interlocutores, uno juzga y el otro es juzgado.

¿Cuáles son los pros y los contras de este forma de comunicación?discriminación sexos3

Contras:

  • La gestión de la comunicación está por completo en manos del docente: decide con quién hablar, de qué hablar.
  • No se negocian los turnos de habla.
  • Generalmente el docente ya sabe las respuesta, así que sólo tienen la función de controlar la forma y no el significado.
  • El docente no reacciona como un hablante “normal”, sino que valora la corrección de la formulación del alumno.
  • No favorece la autonomía; más bien al contrario, crea una gran dependencia del docente.

Pros

  • Es una forma de comunicación simplificada, constante y previsible.

Esta forma de interacción no suele darse en la vida cotidiana. Si nuestro objetivo durante una actividad es comunicar, lograr la comunicación de la forma más natural posible, debemos nosotros mismos, los docentes, actuar como hablantes competentes y no dejarnos llevar por la deformación profesional que nos empuja a corregir o proferir comentarios evaluativos sin pensar que en ese contexto comunicativo concreto no son procedentes.

Si en las actividades comunicativas queremos realmente comunicar tenemos que evitar una serie de hábitos muy establecidos en la dinámica de las clases que no son adecuados.

  • ¿Qué tipo de interacciones comunicativas tienen lugar en su aula?
  • ¿Son variadas?
  • ¿Hasta qué punto adopta una posición directiva?
  • ¿Quiere controlar toda la comunicación? ¿Por qué?
  • ¿Parte de la idea de que si no interviene constantemente la comunicación será un fracaso?
  • ¿Insiste en que siempre construyan frases completas?
  • ¿Insiste en que repitan las palabras de su pregunta en su respuesta?
  • ¿Repite todo lo que Usted mismo dice (indicaciones, ordenes…)?
  • ¿Proporciona palabras que faltan antes de que se las pidan?
  • ¿Los interrumpe?

¿Cuánto habla en el aula?

Algunos maestros se pasan la clase hablando sólo ellos. Existe en el maestro “miedo” al silencio en el aula; también de dan casos de maestros que contestan ellos mismos las preguntas que plantean.

  • ¿Qué porcentaje del tiempo de una clase habla Usted?
  • ¿Cuánto tiempo deja a los alumnos para contestar?
  • ¿Responde Usted mismo/a a sus preguntas?
  • ¿Qué hace ante su silencio?

La obsesión de los errores

Aunque la percepción del error como “enemigo público número 1” está desapareciendo poco a poco, no todos los avances en la didáctica parecen haber llegado a la práctica real. El error, con todo, se ha convertido en un aliado tanto de los docentes como de los alumnos. Los errores dan información sobre el proceso de aprendizaje, ayudan a comprobar y permiten identificar logros y carencias, en definitiva, por medio de una corrección adecuada, los errores pueden convertirse en un instrumento didáctico de primer orden.

Pero la enseñanza NO debe  limitarse a cazar y reparar errores.

  • Al corregir, ¿señala los aciertos o sólo los errores?
  • ¿Atiende también a los aspectos positivos?
  • ¿Tiene en cuenta el impacto que causará su corrección en el alumno?
  • ¿A qué producciones dedica más atención, a las buenas o a las deficientes?
  • ¿Incluye algún comentario alentador en los trabajos deficientes?
  • ¿Comenta lo que han dicho o cómo lo han dicho?
  • ¿Sabe cuándo y cómo corregir?

Deberíamos hacer un esfuerzo para dar un tono más constructivo a la corrección. Valorando lo positivo al lado de los errores, adoptamos un punto de vista más neutro, somos más imparciales y le ofrecemos una valoración más justa a los alumnos.

Se aprende tanto de los errores como de los aciertos.

Bibliografía recomendable:

Cassany, Daniel (1993): Reparar la escritura. Barcelona: Paidós.

Ribas, Rosa /d’Aquino Hilt, Alessandra (2004): ¿Cómo corregir errores y no equivocarse en el intento? Madrid: Edelsa.

http://www.encuentro-practico.com/pdf04/ribas.pdf

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Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
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