“Burundanga le dijo a a Mochilongo, Mochilongo le dijo a Bernabé…”

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RÚBRICAS Y  MATERIALES DE APOYO:

UN LABERINTO 

“Burundanga le dijo a a Mochilongo,

Mochilongo le dijo a Bernabé…”

¿Qué le parece esta propuesta?

EVALUACIÓN DEL PADRE Y LA MADRE DEL ALUMNO

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¿Evaluar al padre y a la  madre de familia?

Rúbricas para que el padre o madre de familia reflexione acerca de su desempeño. Suena bonito.

Ya que estamos en gastos…¿qué tal si elaboramos una rúbrica para los abuelos?…y …¿otra para los tíos?….¿ y otra para los padrinos?…etc. etc.

¿Acaso no somos todos corresponsables de la educación?

Propuesta : Que se convoque a un concurso de rúbricas para evaluar a todos los involucrados…los involucrados que están fuera de la escuela, por supuesto.

 http://www.planeacionesgratis.com/2015/12/auto-evaluacion-del-desempeno-padre-o.html#.VmxTo0sQib8

En Faceboof abundan propuestas, algunas buenas, otras…  hay que pensar dos veces antes de tomarlas en cuenta. Faceboof es un foro libre…¡Viva la libertad de opinar! ¡ Qué bien que todos ejerzan su derecho a externar sus puntos de vista! Pero hay que advertir que en Faceboof  algunas publicaciones que no tienen sustento pedagógico, incluso, sin credibilidad ni sustento bibliográfico  de ningún tipo. ¡ Cuidado! ¡No todo lo que brilla es oro ni todo lo se publica se publica en internet está arbitrado por pedagogos con credibilidad!

Y ya que estamos en el terreno de las propuestas…

¿Qué podemos hace con tantos materiales de apoyo?

Materiales destinados a los alumnos:

Los materiales destinados a los alumnos consisten,  básicamente, en el libro de texto, el cuaderno de trabajo, y todos los acervos bibliográficos impresos y digitales posibles para buscar información [ lo cual implica conexión a Internet]. Podemos añadir  recursos como videos,  equipos  y   herramientas  de la sociedad de la información.( * )

Los materiales de apoyo ofrecen posibilidades de utilización que dependen principalmente del maestro, de su creatividad y disposición.

Quiero  llamar la atención acerca de la diferencia entre materiales para el maestro y materiales para el alumno, pues  siendo de  distinta naturaleza y función, a veces en el ambiente educativo se confunden.

Obviamente, el  maestro se ve obligado a interactuar tanto con materiales “para el maestro” y con  materiales  “para el alumno”, pero debemos distinguir claramente entre unos y otros.

Repasemos  cinco materiales relevantes de apoyo que tienen distinto destinatario :

1. Programa de Español. Material cuyo discurso es para uso exclusivo  del maestro, no para el alumno.

2. Libro de texto. Material  destinado al alumno, aunque  el maestro debe conocerlo  a detalle. El Programa y el Libro de texto poseen cada uno sus propios discursos y ambos abordan los mismos contenidos. El libro de texto está apegado al Programa, a su enfoque, a su estructura y a sus contenidos. En este sentido, en la medida que el maestro cumple y sigue  la secuencia del libro de texto, cumple y sigue el Programa. Cabe precisar que la sóla  presencia del libro de texto no es por sí misma  garantía de  aprendizaje;  al final del día, el maestro es  quien gobierna la clase y de él depende el aprovechamiento y contextualización del libro de texto.

3. Guías Didácticas. Material exclusivo del maestroexplicaciones dirigidas a  orientar y ofrecer sugerencias sobre cómo llevar a cabo las actividades de aula; una buena guía  proporciona además claves y sugerencias para  la planeación y  la evaluación.

4. Cuaderno de trabajo. Como el libro de texto, este material está destinado al alumno, pero permite al maestro dar seguimiento y hacer evaluación del  proceso de aprendizaje.

5. Acervo bibliográfico. Material para el alumnoBiblioteca de Aula, Biblioteca Escolar; diccionarios, manuales de grámatica, de ortografía, periódicos, revistas, y, en general,  fuentes impresas y electrónicas.

La clase de Español requiere que los materiales que se trabajan en el aula sean diversos,  en consecuencia, los libros de texto invitan al alumno a conocer acervos bibliográficos que permitan ampliar  su  perspectiva cultural. El libro de texto conlleva un corpus textual.

Un libro de texto  que intente “encerrar” al alumno en sus páginas sería un libro equivocado; por elemental pedagogía, los  libros de texto inducen a contextualizar la enseñanza. Nos referimos a libros de texto que permiten conectar experiencias de aprendizaje con problemas prácticos y actuales de la vida cotidiana, personal y social, de los alumnos.

A diferencia de los  programas de antaño que centraban su enfoque en proporcionar información,  ahora los programas vigentes  son  procesuales, es decir, son programas que ponen la lente en procesos de aprendizaje y no en la mera  trasmisión de conocimientos. Por  consecuencia, los libros de texto son   textos que exhortan a “salirse” del propio libro, es decir,  a consultar fuentes diversas.

En este horizonte de variados apoyos didácticos, el libro de texto prevalece como protagonista en el aula.  Los libros de texto son los agentes presentadores del curriculum, (Gimeno Sacristán)* son la  herramienta en la cual el profesor se apoya para hacer sus clases”.

El libro de texto  en sí mismo  no nos lleva a la “tierra prometida”de los aprendizajes esperados, pero si funciona como   un mapa para orientar el camino. Su valor depende del usuario. Se dice que una buena partitura no equivale  exactamente a una buena interpretación músical ni  un  mapa garantiza un buen navegante. Una partitura es buena en manos de buenos músicos, así como un mapa es bueno en manos de buenos navegantes.

El problema.

El maestro es destinatario de muchos otros “materiales de apoyo” cuya supuesta razón  es ayudarle a  mejorar los procesos de enseñanza –aprendizaje. No obstante, ante cada  material, cabe preguntarse: ¿ a mayor cantidad de materiales para el maestro, mayor calidad de aprendizajes para los alumnos?

“Burundanga le dijo a a Mochilongo, Mochilongo le dijo a Bernabé…”

 Entre más apoyos didácticos se le proporcione al maestro mejor será su enseñanza”, afirman algunos convencidos, y, en consecuencia: “Nunca serán  suficientes los  materiales para mejorar los resultados.

El  resultado : el maestro está en un laberinto ante la gran cantidad de “materiales de apoyo”. Lo peor de todo es que en ese laberinto de materiales  se arrastra a los alumnos. Hay que decirlo: la obsesión por proporcionar materiales alternativos revela un desconocimiento del enfoque de la asignatura. 

Las actividades de Español  no son una terapia ocupacional. Ahí donde el aprendizaje no funciona, algunos suponen que  puede funcionar con saturación de “hallazgos didácticos” tomados de aquí, de allá, de acullá  y de más allá.

Como fichas de dominó, formadas una detrás de otra, hay “materiales de apoyo” que  caen una después de otra. ¿Conoce Usted  “materiales de apoyo” que suelen ser   ejercicios desconectados de los aprendizajes esperados?  Las aplicaciones   de ejercicios sin ton ni son funcionan  como  terapia ocupacional. Curiosamente, la caída en cadena suele ocurrir en escenarios donde   se enfatiza que el libro de texto en un “apoyo más  y, por consecuencia, no se usa  o bien se simula su uso.

La saturación de “materiales de apoyo” se presenta como  un problema en  dos bandas:

1) “Materiales de apoyo” enfocados  a “preparar para los exámenes”.

2) Materiales de apoyo para “reforzar los aprendizajes”.  

En la Internet, abundan “toneladas” de materiales para todos los gustos, pero, en el aula, tales materiales” funcionan más como distractores que como apoyos reales a los aprendizajes esperados que establecen los programas vigentes.

Dichos “materiales de apoyo”, eminentemente alternativos,  suelen consistir en :

  •  “Cuadernillos de ejercicios”.
  •  “Materiales de ortografía”.
  • “Cuestionarios”(con preguntas y respuestas uniformes)
  •  “Reactivos para  “ensayar” exámenes”.
  •  “Resúmenes de temas”
  • “Rúbricas” 

Y esta lista puede continuar indefinidamente hasta completar un expediente  de difícil seguimiento  a lo largo de un año escolar. Se trabaja mucho… haciendo complicado lo sencillo; difícil, lo fácil.

Tales “materiales de apoyo generan un “efecto búmeran”, pues  se vuelven contra el trabajo sistemático con los contenidos curriculares , contra los aprendizajes esperados que establece el Programa. Lejos de ayudar, dichos materiales”  contribuyen a descarrilar el trabajo docente.

CONCLUSIÓN

 Los maestros tienen suficiente trabajo consistente en  sintonizar  materiales realmente relevantes y básicos :

1.El Programa de Español; 2. El libro de texto3. Cuaderno de trabajo.

Encontrar  sentido  y coherencia a estos recursos  cuyo eje rector es el Programa,  es una  tarea que requiere de  mucha dedicación del maestro.

Usted tiene la palabra.

( * ) La noción de sociedad de la información se basa en los progresos tecnológicos; en cambio, la sociedad del conocimiento  pone énfasis  en las diferentes formas de conocimiento y cultura que intervienen en la construcción de las sociedades, la cual se ve influido por el progreso científico y técnico moderno. Hay  recursos educativos interesantes: Las ODAS (Objetos de aprendizaje)  son recursos para apoyar el desarrollo de las clases. Existe un banco de objetos de aprendizaje al que puede accederse a través del portal federal de HDT (http://www.hdt.gob.mx), o bien, en el portal de aula Explora. Los recursos multimedia incluyen: videos, diagramas de flujo, mapas conceptuales, interactivos y audios que resultan atractivos para los alumnos.

BIBLIOGRAFÍA

*http://www.scribd.com/doc/20284539/FICHA-4-Gimeno-Sacristan

**José Miguel Nieto Cano: Modelos de asesoramiento a organizaciones educativas, en Asesoramiento al centro educativo.Colaboración y cambio en la institución. Coord.Jesús Domingo Segovia, Ediciones Octaedro,(2004) Biblioteca par la actualización del maestro,MÉXICO,  SEP.

José Gimeno Sacristán (1988). El currículum: una reflexión sobre la práctica. Madrid. Morata

Lerner, Delia, (2001), Leer y escribir en la escuela. México, SEP.


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Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
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