Hospitales y escuelas no es lo mismo que salud y educación

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Hospitales y escuelas no es lo mismo que salud y educación.

Rosa María Torres

Es común que los gobiernos confundan escuela con educación y hospital con salud, reforma educativa con mejoramiento escolar, reforma de la salud con construcción y equipamiento de hospitales.

Escuelas y hospitales son obras codiciadas y de alta visibilidad en las agendas políticas, y siguen teniendo parecidos arquitectónicos notables para atender a los alumnos-pacientes: pabellones estándar, largos corredores, habitaciones en serie.

Hospital no es = a salud

Quien llega a un hospital buscando atención es porque está enfermo. Pero hay posiblemente muchas cosas que pudieron hacerse para evitar que llegara al hospital, mutando de persona a paciente. El principal cuidado de la salud está precisamente ahí: en lo que pudo y puede hacerse para evitar la enfermedad. El llamado ‘enfoque preventivo’.

Hospital no equivale a salud porque SALUD es mucho más que hospital, médicos y medicina. Estar y mantenerse sano implica entre otros comer y dormir bien, mantenerse activo, tener buenos hábitos de vida en el día a día.

Combatir eficazmente la pobreza salva millones de vidas y ahorra muchísimos hospitales. No pasar hambre, tener alimentación adecuada, abrigo, un techo bajo el cual cobijarse, agua potable, luz eléctrica, son condiciones esenciales de una vida digna y sana en el mundo de hoy. Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de comer no requiere hospitales sino información, educación y supervisión oportunas. Dormir más y mejor energiza, produce bienestar, reduce la probabilidad de la obesidad. Romper con el sedentarismo, ejercitar regularmente, hacer actividad al aire libre, jugar, reír, mantienen joven el cuerpo y la mente en todas las edades.

Saber leer y escribir salva vidas y las enriquece abriendo infinitas oportunidades para el aprendizaje y el autoaprendizaje permanente.

La malnutrición infantil no se debe a la falta de hospitales sino a razones asociadas a la pobreza, la mala alimentación, la mala crianza, falsas creencias, ignorancias.

¡Cuántos hospitales y médicos ahorraríamos si todos aprendiéramos – en la casa, en la escuela, mediante campañas permanentes de información y educación ciudadana – a cuidar nuestra salud desde niños! Mucho más barato y mucho más efectivo.

Revolucionar la salud no es construir hospitales; es ante todo revolucionar la comprensión de lo que es la salud y educar a la población para que pueda cuidar mejor y responsablemente su propia salud y la de su familia.

Escuela no es = a educación

Escuela no es igual a educación en primer lugar porque no toda educación es educación escolar, realizada en institución y en aula. Por otro lado, ‘escuela’ remite a menudo al edificio más que a la educación propiamente tal (contenidos, relaciones, personas, procesos de enseñanza y aprendizaje).

Lo que usualmente se llama ‘reforma educativa’ es, por lo general, ‘reforma escolar’. Pero el sistema escolar no es el único sistema educativo. Relaciones y prácticas de enseñanza hay también en la familia, en la comunidad, en la organización social, en el lugar de trabajo, en los medios de comunicación, en la esfera de la política.

El edificio no es lo más importante cuando se trata de educación. Lo importante es qué ocurre adentro del edificio: qué, cómo y para qué se enseña y aprende. Se puede tener excelentes escuelas y pésima educación, o al revés: modelos y experiencias educativas ejemplares en escuelas modestas y hasta precarias desde el punto de vista de la infraestructura y el equipamiento.

Si le preguntamos a una persona su opinión sobre las escuelas en su comunidad y sobre la educación en su comunidad, posiblemente obtengamos respuestas distintas. Aunque no puedan diferenciar con claridad los conceptos, muchas personas perciben diferencias significativas entre hablar de escuela y hablar de educación.

* http://otra-educacion.blogspot.mx/

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Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
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