Cómo dar clases a los que no quieren

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Cómo dar clases a los que no quieren.

Ponencia de Juan Vaello

Notas del Dr. Héctor Darío Aguirre Arvizu

Este tema es de relevancia ya que la mayoría de los jóvenes de secundaria acuden sin querer hacerlo. No les interesa la clase, no les interesa el estudio, no les atrae ser mejores, no tienen nivel aspiracional elevado, tienden al inmediatismo o se encierran en un mundo de posibilidades más bien cerrado.

Básicamente escucho y anoto lo que el profesor Juan Vaello Orts va presentando en su video, el cuál se liga más adelante. Por lo anterior, tomo en cuenta las opiniones y las reflexiono, las voy a sumiendo poco a poco y de momento no las critico. Estos son más bien mis apuntes.

El autor propone la gestión o manipulación de todas las variables en el aula.

Considera que hay 5 niveles de variables:

  1. El aula que es un espacio de convivencia entre personas, la gente pasa mucho tiempo allí.

En ella existen roses positivos y negativos, dulces, empáticos, amargos, conflictivos, menosprecios, gestos.

Es necesario controlar dichos roses y que evitar que vayan a la deriva. Con ello se logra un mejor el clima del aula y, a partir de allí, dar clases con eficacia y eficiencia.

  1. Convivencia y trabajo. Hay además relación de la persona consigo misma: autoestima positiva o negativa, alta o baja, relación consigo misma valorada o desvalorada. Tanto del profesor consigo mismo como de los alumnos.

Si está uno insatisfecho consigo mismo la cabeza no puede aprender.

Solo autovalorados, desde su punto de vista, podemos centrarnos en cosas superiores.

Hay que enfatizar las relaciones intrapersonales.

  1. Se producen procesos atencionales.

El profesor atiende a los alumnos de modo concentrado o disperso. Además lo que hace logra que se concentren o se dispersen.

Los alumnos atienden al profesor. Se requiere de concentración de ellos y atención sostenida en el tiempo.

Por ello es importante enseñar a concentrarse por autonomía.

El profesor necesita tener capacidad de capturar y mantener atención.

  1. 4. Ámbito motivacional.

¿Qué lleva al alumno a realizar estudios? La voluntariedad no siempre es unánime ni plena, hay forzamiento. Yo diría es escasa o casi nula en tanto que el estudio no es visto, en nuestra sociedad mexicana actual, como algo valioso o que pueda reportar beneficios.

  1. Nivel académico del profesor, que implica la cantidad y calidad de aprendizajes relacionados con la materia que se imparte.

Por lo que es importante saber cómo manejar conflictos, así como la gestión de aula en niveles obligatorios.

El profesor debe saber que no existe solamente el nivel académico y en realidad hay que saber cuánto es lo que realmente se les debe enseñar de cada materia, no pretender que sepan mucho.

Manejo de la convivencia en varios niveles.

En un clima proclive al trabajo, cuando no haya alumnos que duden de su propia valía, los jóvenes aprenderán más.

Los cuatro primeros son causa del último.

Enfatiza que hay un Obligatoriedad por parte del alumno.

Hay una letra O de obligatorio. Para el niño o joven estar en la escuela es un asunto obligatorio y muchos de ellos se ven y sienten como prisioneros.

¿A cuántos que no están deseosos de estar implicados puedo implicar?                                                

Como solución a la gestión del aula con O de obligatoriedad propone completar las vocales: A E I U.

A de Atención. Mejorar los niveles de atención. De lograr que el alumno atienda lo más posible.

E de Empatía. Mejorar la potencia entendida como la capacidad de conectar con los alumnos.

Sugiere preguntar por el mejor profesor que hayan tenido, y hacer catálogo de cualidades, autoevaluarse respecto a eso de 5 a uno, donde no nos pongamos de 5 a uno marcar propósitos de mejora.

¿Cómo me ven mis alumnos? Cualidades y defectos. Qué quieren que uno cambie.

Averiguar qué personas hay detrás de cada alumno. Mejores ciudadanos. Si no avanzan en la materia que avancen en su personalidad.

Si adopto una distancia una actitud de no interesarme seré no recordado o mal recordado.

I de Interés. Se trata de que sea de interés para el alumno. Ofrecer una clase para ellos que se sienten obligados y sin gusto.

¿Qué tipo de clase puedo ofrecerles para que les sea interesante a todos?

Un pescador pone lombrices que a él no le gustan pero sí a los peces.

Hay que averiguar qué les gusta, cuáles son sus intereses. Todo se puede dar a partir de cosas que les entusiasman.

Se trata de mantener el interés en la materia. Hay que hacer que sea interesante la materia para el alumno. Sí, debe ser interesante para el profesor, pero hay que hacerla interesante a los alumnos. ¿Qué clase debo dar para que sea interesante a los alumnos?

U de Utilidad. Hacer algo que sirva. La gente debe saber la utilidad de lo que aprenden, de preferencia por experiencia y emociones.

Cuando no hay utilidad hay trabajos forzados, no querrán aprender. La utilidad es para ellos, no para uno.

No podemos tener gente en el salón sin que sepa para qué es útil, y lo deben experimentar, más que recibirlo por el medio verbal.

¿Cómo hacerlo? Convivencia en el aula que implica un respeto mutuo. De unos a otros en todas direcciones.

Hay falta de alumnos hacia alumnos, de alumnos a profesor y de profesor a alumnos. Hay que ofrecer el respeto, ser respetuosos y respetables, estaremos moralmente capacitados para recibir.

Hay que ser respetuoso y a partir de allí dar respeto. El respeto mutuo ante todo.

El respeto es un valor básico. A la edad escolar se forman brechas enormes entre alumnos, entre lo que se les pide y lo que pueden dar.

La herramienta potente para mantener la disciplina asertiva proactiva y formativa es el respeto como valor básico.

Cada indisciplina es señal de una carencia emocional, falta de control.

Cada conflicto es señal de necesidad de intervención. Luego entonces propone meter cuñas de apoyo a la necesidad emocional.

Lo mejor para mantener la disciplina es… poner una cuña en cada debilidad socioemocional , la cual fortalece la debilidad. Una pequeña intervención, una pequeña frase, una pregunta, un pequeño gesto, una pequeña mirada, una demanda… que convierte la debilidad en potenciación.

¿Qué hacer para implantar respeto?:

La peor intervención es la que no se tiene. Pero al mismo tiempo hay que discriminar en qué disrupciones vamos a intervenir abiertamente, y cuáles las podemos controlar con un gesto o una frase breve.

Pocas advertencias. Ocupar el tiempo en disciplinar quita tiempo a la clase, y es el objetivo de muchos alumnos.

Las advertencias deben ser serenas. Lentas, parsiomoniosas. Tono bajo y lento. La relajación y el sosiego predominan. Pero deben ser firmes.

El autor busca tener un pie en la teoría y otro en la práctica ya que si solamente se está en la práctica se experimenta por ensayo y error y sin teoría se pierde la noción de la realidad.

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Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
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4 respuestas a Cómo dar clases a los que no quieren

  1. Mary dijo:

    MTRO. HUMBERTO
    En efecto que todos los maestros utilizaran e hicieran que los alumnos capten sus aprendizajes, a través de la atenciòn, empatìa, utilidad, interès y sobre todo la responsabilidad que conlleva tener siempre presente el diàlogo, serìa un buen inicio… me gusto esta nota—
    Felicidades por recordarnos estos puntos pràcticos para nuestra profesiòn,
    Reciba un cordial saludo…
    Mary

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  2. Guadalupe Rojas dijo:

    Tengo un pequeño hijo de 7 años. Sumamente inteligente pero que no logra adaptarse a ninguna escuela. Estoy en un verdadero predicamento puesto que no logro concebir comentarios de sus maestros como “es desesperante”, “no puedo con él ” “no sigue reglas” por Mencionar algunas. Como su madre creo que es un chico con Muchas capacidades, y hemos logrado Muchas cosas. Puedo en listar una serie de virtudes. Pero mi mayor preocupación es lograr que el pueda funcionar en la escuela y sus compañeros. Agradeceré me orienten. Gracias.

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    • Señora Guadalupe Rojas:
      Me comenta que su hijito de 7 años es “Sumamente inteligente pero que no logra adaptarse a ninguna escuela”. Sin duda que su hijo es un niño con muchas capacidades, pero quizás sea un niño hiperactivo. Los niños hiperactivos suelen muy inteligentes y al mismo tiempo con componentes de ansiedad que le dificultan autorregular su comportamiento.
      Le recomiendo que busque apoyo profesional. Un buen médico especializado en psicología infantil sería lo ideal.
      Dimensione el problema, no lo magnifique y ya verá que con algunas sesiones de terapia todo se resuelve.
      Atte. H.C.

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