Poemas fallidos .- Por Gabriel Zaid

Poemas fallidos

Por Gabriel Zaid*

(Fragmento)

Hay millones de poemas que están bien, pero no tienen importancia.

Esto fue obvio en los tiempos del soneto, cuando miles de personas sabían escribir un soneto aceptable. Los buenos poetas se exigían más, y llegaban a escribir sonetos más perfectos que algunos de Quevedo, por ejemplo. Pero un soneto perfecto, como cualquier otro poema, puede ser vacuo: no tener mucho que decir.

Fuera de la métrica, hay formas menos obvias, porque no están codificadas, en eso que se llama fondo o contenido. Una de tantas es el curso del pensamiento. El soneto abre con una afirmación, duda, exclamación, que lleva a una contraposición, interrogación, paradoja, que desemboca en un desenlace notable.

Paradójicamente, el oficio puede estorbar. Los que se las saben todas pueden tomar cualquier impulso por su lado manejable, encauzarlo y escribir un poema redondo. De poemas que están bien, pero nada más, está lleno el mundo. Con cierta práctica, el poeta que los ve venir puede ahorrarse el trabajo de escribirlos. No añaden nada. Sin embargo, muchas veces se escriben y hasta se publican.

En la Revista de la Universidad de México (febrero de 1967), apareció un poema que lamento haber publicado: “Homero en Cuernavaca”, cuyo título se refiere a un libro. Alfonso Reyes iba a Cuernavaca para leer y escribir. Ahí trabajó en su versión de la Ilíada y escribió poemas que hablan de esa experiencia con gracia y animación. Los recogió en su libro “Homero en Cuernavaca”. Cabe recordar que la Ilíada atribuye la guerra de Troya a la belleza excepcional de Elena, mujer de Menelao que Paris se llevó a Troya.

HOMERO EN CUERNAVACA

¿Qué le hubiera costado a Dios

que todas fueran unos mangos?

Así cada quien tendría el suyo

y nunca hubiera ardido Troya.

Pero si fueran todas bonitas

y viviéramos felices

¿quién cuidaría la tienda

de la Historia?

Los dos primeros versos me animaron muchísimo. Me parecieron (y me parecen) importantes. Pero todo lo que sigue es inferior. Hay cierta contradicción entre la palabra “mangos”, que es un mexicanismo coloquial, y la referencia culta del título; pero no está mal. Es la misma contradicción que hay entre Cuernavaca y Homero. Contrasta el Olimpo de los dioses con el paraíso tropical de los mangos de Cuernavaca. En cambio, la frase “cada quien” no está en el juego coloquial de mangos y las locuciones ardió Troya y cuidar la tienda. Tiene algo abstracto, general.

No sé por qué escribí si fueran todas, en vez de si todas fueran. Así apareció una solución rítmica (todas, todos) que mejoró la música, pero no el argumento. Publiqué los cambios en Campo nudista (1969):

HOMERO EN CUERNAVACA

¿Qué le hubiera costado a Dios

que todas fueran unos mangos?

Así cada uno tendría el suyo

y nunca hubiera ardido Troya.

Pero si todas fueran bonitas

y todos inteligentes

¿quién cuidaría la tienda

de la Historia?

En el contexto feminista actual, salta a la vista el estereotipo bonitas / inteligentes, que distrae. Entonces no era tan obvio, y sin embargo distraía; porque el contraste significativo no es entre la bella Elena y el tonto de Paris ; sino entre el amor y la guerra. En Práctica mortal (1973), publiqué una tercera versión:

HOMERO EN CUERNAVACA

¿Qué le hubiera costado a Dios

que todas fueran unos mangos?

Así cada uno tendría el suyo

y nunca hubiera ardido Troya.

Pero si todo fuera amor

¿quién haría Historia?

No deja de ser un poema fallido. Los dos primeros versos abren una cuestión importante, presentada con humor coloquial. Los dos siguientes toman esa cuestión por el lado fácil. El humor coloquial se prolonga en una especie de justificación; y toma, finalmente, un aire de refrán como respuesta. Pero que la Historia (con mayúscula) se contrapone al amor no es un desenlace que responda a la cuestión. Es una salida fácil, apoyada en una serie de paralogismos: Es falso que si todas fueran unos mangos reinaría la monogamia. Es falso que si todos fueran inteligentes reinaría la paz. Es falso que si todo fuera amor no se haría Historia.

Tentativamente, reduje el poema a la pregunta inicial.

“Homero en Cuernavaca” no dice lo que quiere decir.

http://www.letraslibres.com/mexico/poemas-fallidos

 

 

Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
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