Tareas escolares: “La haces y punto”.

Tareas escolares: “La haces y punto”.

Por Humberto Cueva

 Anécdotas

Una compañera maestra de la asignatura de Historia me buscó para enseñarme un cuento de su creación. Quería saber si su escrito cumplía con los requisitos convencionales del cuento como género narrativo y si su narración era digna de ser aprobada. Ante ella, leí  su cuento y le hice algunas observaciones sintácticas, me abstuve de dar opiniones de otra índole. “–No sabía que estabas interesada en la escritura literaria, te felicito”– le dije yo. Ella me respondió: “- La verdad es que no me interesa escribir un cuento. Lo que ocurre es que a mi hijo, estudiante de la Normal Superior, le exigieron que escribiera un cuento en su clase de Español, pero como él no tiene tiempo, me pidió que yo le hiciera su tarea”.

Las tareas son motivo de muchas anécdotas. Por ejemplo, las tareas que se encargan el día viernes por la mañana, son tomadas con ligereza por algunos alumnos. La tarde de ese viernes se antoja el descanso y la diversión. Luego, el día sábado trascurre sin atisbos de  tareas pendientes, y, de la misma manera, transcurre el día domingo, sin embargo, en alguna hora insospechada de la noche de ese domingo, el jovencito se acuerda de la tarea que debe presentar el lunes a primera hora. Hay noches domingueras que terminan en tensiones agobiantes originadas por las tareas escolares de los hijos.

Pero, si las tareas ocasionan tantas preocupaciones, ¿sería posible suprimirlas?

Muchos maestros aseguran que no es posible suprimirlas : Tal como funciona hoy la escuela, las tareas son inevitables; en México es una práctica tan extendida que la consideramos normal y hasta exigible, porque se vinculan con recibir una educación de calidad”.

Efectivamente, en nuestro país prevalece la idea de que la escuela debe imponer taras, lo cual es visto como señal de que dicha institución educativa “cumple” con el perfil de una buena escuela. “¿No te encargaron tarea…¡que maestros tan irresponsables!”

Partamos  de una premisa:

En muchas partes del mundo las tareas escolares son motivo de preocupación. Una federación francesa de padres de estudiantes convocó a una huelga de tareas escolares por considerar que tales tareas  son trabajos forzosos fuera del horario lectivo, sin ninguna utilidad demostrada y que, en cambio, complican mucho su vida y la de sus hijos: castigos, falta de tiempo libre… El debate no es nuevo ni exclusivo de Francia. En Estados Unidos, Australia y Argentina, se cuestiona la conveniencia de las tareas escolares para realizar en casa y se investiga su eficacia en términos de aprendizaje.

En España, una confederación de asociaciones de padres y madres de alumnos quiso proponer una iniciativa similar a la francesa y aseguró que los deberes representan el fracaso del sistema educativo. Pero las tareas tienen diferentes acepciones. Otras organizaciones de padres de España, en cambio, defienden la importancia de las tareas escolares para transmitir valores tales como el esfuerzo y la disciplina y califican de irresponsabilidad la hipotética supresión de las tareas para hacer en casa.

No sólo los padres no se ponen de acuerdo. Psicólogos, pedagogos, maestros y otros especialistas en educación no son unánimes en si las tareas escolares son positivas o perjudican más que benefician.

Hay pedagogos que opinan: Si en cinco horas de clase no has logrado unos objetivos y mandas a los alumnos a realizar tareas para hacer en casa, el alumno solo no podrá resolverlo y no le servirá de nada disponer de más tiempo”.

La tarea escolar en el terreno de la pedagogía

Hace cuatro siglos, Juan Amos Comenio escribió su Didáctica Magna (1630) y definió la tarea como un asunto de pertinencia. Señala que el entendimiento y la capacidad de los niños se manifiestan de modo muy desigual. ¿Y qué es esto sino el llamado a tener presentes las diferencias individuales? Comenio plantea que para los infantes mayores las tareas deben establecerse con mucha claridad y cuidado.

En el siglo XVII Jean-Jacques Rousseau, en su obra Emilio (1762) cuestionaba el ejercicio jerárquico de asignar la tarea, ya que se presenta como un indicador del que sabe y la determina y del que no sabe y la recibe y resuelve.

La experiencia pedagógica de Pestalozzi, denominada “la escuela en la vida”, es desarrollada en su texto Cómo Gertrudis enseña a sus hijos (1801) que entraña un proyecto de autonomía y libertad. La dimensión de los deberes para realizar en casa, acorde a Pestalozzi, aspira a corregir la educación memorística, con una técnica para educar a la vez el intelecto, el corazón y la mano. Al referirse a la tarea, Pestalozzi escribió: “…los maestros que consideran que la enseñanza es la dada en la escuela y el estudio en la casa, no tienen la menor idea de lo que es la educación. El maestro debe aprender con los alumnos para ver cómo se aprende. La tarea como una obligación o complemento impuesto por la escuela está fuera del propósito de la escuela según Pestalozzi.

Dentro de la llamada Pedagogía Activa o Escuela Nueva a principios del siglo XX, las tareas escolares no se consideran sensatas ni necesarias, ya que los estudiantes han trabajado suficiente en la escuela y el período que pasan en casa debería ser utilizado en estimular otras áreas de desarrollo: arte, deporte, actividades sociales, ocio. Así lo recomendaba, ¡desde hace un siglo!, el gran John Dewey.

Algunos autores de libros motivacionales, (“Sus hijos necesitan padres amigos”) frente a la angustia que genera el incumplimiento de los deberes, dan orientaciones que se relacionan con ideas de carácter conductista. (“¡Hay que formar el carácter!”) La idea es lograr un hábito, que sea tan automático como lavarse los dientes, es decir, que se haga sin mayor cuestionamiento. Debe comenzar desde el primer día en que el estudiante llega con un trabajo para la casa y lo ideal es que siempre haga las tareas en un lugar fijo, a una hora determinada, con buena iluminación, materiales a mano y sin distracción, recomendaciones sin duda necesarias.

Un condicionamiento de esta magnitud no permite asumir la tarea como un logro que el estudiante alcanza por sí mismo en su proceso de ser cada vez mejor, ni permite el espacio para la autorregulación.

Conforme a la psicología cognitiva, la tarea es un medio para crear actitudes y responsabilidad. Asimismo constituye una posibilidad para fortalecer el aprendizaje de algunas destrezas o habilidades, un medio de progresar o descubrir más información sobre temas determinados.

Para un maestro visionario, las tareas escolares, más allá de servir de indicadores que dan cuenta de los niveles de desempeño o del dominio de los aprendizajes, constituyen un referente que permite visibilizar las dificultades o carencias en los aprendizajes y así revisar sus prácticas de enseñanza.

Las tareas reflejan la síntesis comprensiva y la calidad de los aprendizajes propuestos por el docente al estudiante, pero a la vez reflejan la calidad de su enseñanza.

Hoy día, la mayoría de expertos coincide en que la clave del debate es cuántas y qué tipo de tareas deben exigirse a los alumnos. Se considera por muchos especialistas que las tareas deben ocupar poco tiempo para que puedan realizarse otras actividades, y deben ser personalizadas, adecuadas a las necesidades de cada alumno para que no se conviertan en los deberes de los padres y dejen de tener sentido.

El problema de las tareas en la escuela secundaria es que normalmente no se personalizan ni se coordinan entre todo el equipo docente, de modo que a veces se acumulan tareas de muchas asignaturas. Muchos alumnos, como ven que es un esfuerzo insalvable, huyen de ello no haciéndolas.

Tareas y Facebook

El cumplimiento de las tareas para hacer en casa es un constante dolor de cabeza para los padres de familia, para los alumnos y para los maestros.( “¿Por qué mis alumnos no hacen las tareas que les encargo para hacer en casa? ¿Qué hacer para que sean responsables y cumplidos con sus obligaciones?”)

En Facebook no es raro encontrar peticiones de ayuda de jóvenes maestras: “Mis alumnos no cumplen con sus deberes. Qué me recomiendan para que cumplan con las tareas que les encargo.” “Maestros, me urgen planeaciones de Bloque II de 3ero que me puedan proporcionar? se los agradecería! Soy de nuevo ingreso”. “¡Hola! Alguien que me pueda pasar unas planeaciones de Español de los tres grados”

Menos raro es toparse con agencias “pedagógicas” que ofrecen, “a precios razonables,” materiales para encargar tareas de todos los grados y asignaturas, además, por encargo,  se ofrecen exámenes de todas las asignaturas, planeaciones argumentadas, informes requeridos por los CTE y cualquier cosa que Usted requiera.

Para los alumnos, el El Rincón del Vago es una de las páginas más consultadas en el mundo iberoamericano para realizar tareas escolares; en más de diez años en el ciberespacio, supera los 800 millones de visitantes. El Rincón del Vago surgió inicialmente como una alternativa a las tareas planteadas por maestros monótonos que bimestre a bimestre dejaban la misma tarea y aplicaban el mismo examen, entonces conservar y administrar todos los exámenes y tareas repetitivas se convirtió en el gran negocio. Hoy día, entre sus haberes cuenta con más de setenta mil documentos, que incluyen pequeños apuntes de clase, exámenes, monografías, trabajos de especialización, tesis de maestría y doctorado procedentes de muchos países; incluso hoy  publican manuales que supuestamente enseñan al estudiante a realizar trabajos de calidad con el mínimo esfuerzo.

El hábito de encontrar la consulta o la tarea ya elaboradas viene echando raíces en los niños y adolescentes; hoy existe una compleja y desarrollada industria del conocimiento escolar: tareas escolares, tesis universitarias y de posgrado.

Existen páginas web que “hacen” tareas pagando por anticipado. La comunidad educativa habla de “mercantilismo de la escuela”. Las tarifas dependen de la asignatura y el nivel educativo.

El ciberespacio ha globalizado la más rutinaria de las acciones escolares: la tarea. Ha hecho de ella un negocio.

Finalmente: ¿Qué son y para qué sirven las tareas escolares hoy en día?

Las tareas escolares, como hemos visto, tradicionalmente son consideradas como necesarias para dar seguimiento al rendimiento escolar.

Si lo anterior es cierto, ¿por qué las tareas se convierten en muchas ocasiones en algo difícil y problemático?

¿Si las tareas son una herramienta importante de repaso de las actividades aprendidas en la escuela, porqué se convierten en materia de conflictos?

Los maestros tenemos que preguntarnos si las tareas que se encargan son breves, coherentes con lo que se trabaja en la clase, motivadoras y realmente con sentido pedagógico.

Si los propósitos principales de las tareas escolares son reforzar el conocimiento, así como inculcar hábitos y responsabilidades, es relevante que dichas tareas sean efectivamente motivadoras y no meros ejercicios repetitivos.

Hay de tareas a tareas. Hay tareas con sentido, otras, carecen de valor pedagógico. “He visto a mis hijos pasar horas y horas copiando páginas del libro de texto, repitiendo ejercicios, copiando reglas de ortografía, repitiendo sentencias …” Decía la mamá de un alumno.

Y Usted…¿Qué opina?

Referencias Bibliográficas

Comenio, Juan Amos (2000). Didáctica Magna. 11ª. ed. México: Porrúa.

Pastor, Paula (2009). «Responsabilidades escolares: ¿De quién son las tareas?». [En red]. Disponible en: http://www.portalnet.cl/comunidad/archive/index.php/t-191295.html.

Parra Sandoval, Rodrigo (1996). La escuela nueva. Bogotá: Plaza & Janés. Uni-pluriversidad, Vol. 12, No. 2, 2012

Pestalozzi, Juan (1967). Cómo Gertrudis enseña a sus hijos. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina. Traducción de José Tadeo.

Rousseau, Juan (2010). Emilio o la educación. México: VIDA Global.

Samayoa, Pedro (2006). «Tareas inteligentes». [En red]. Disponible en: http://www.psicopedagogia.com/tareas-inteligentes

Acerca de humbertocueva

Humberto Cueva García se tituló en la Escuela Normal “Miguel F. Martínez” de Monterrey, NL. Profesor de escuelas primarias y secundarias, tiene grado de maestría en Español por la Escuela de Graduados de la Normal Superior , en la cual ha impartido cursos de didáctica y literatura contemporánea. Asesor técnico-pedagógico de la aplicación y seguimiento del Programa de Español en escuelas secundarias de Nuevo León . Desde 1992 es autor de libros de texto de Español para primaria y secundaria editados por la Editorial Trillas. Conductor de talleres de actualización docente a nivel nacional y regional invitado por la SEP de 2006 a la fecha.
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