¿Para qué leer ?

¿Para qué leer?

¿Por qué la lectura es un problema ?

Por Juan Domingo Argüelles

Desarrollar el gusto por la lectura no es cuestión  de voluntad. El interés por los libros aparece sólo en ciertas circunstancias.

¿Qué propicia y qué inhibe la afición por la lectura?

Si México no es un país de lectores es porque no hay condiciones para ello.  ¿Empieza el problema en el sistema educativo?

La voluntad de leer

Cada vez son más frecuentes en México las reflexiones y debates sobre el poco o nulo “hábito de la lectura”. Poco o nulo hábito, se entiende, de un particular tipo de lectura: el canónico, es decir, el de los libros de alto nivel cultural, el de los clásicos antiguos y modernos.

Lo que más me inquieta es que, en este asunto que parece tan importante, casi todos los análisis vayan exclusivamente por el sendero literario y estético hasta desembocar en un punto predecible que ya se ha vuelto lugar común: la vergüenza nacional que representa la muy precaria práctica de lectura y “la falta de disposición” de los mexicanos para leer buenos libros.

Lo preocupante de los análisis literarios sobre la lectura es su inflamado lirismo y su acentuada ingenuidad, y el que hagan muy poca o ninguna inflexión sobre lo social y lo pedagógico, es decir sobre la realidad circundante de los lectores y los no lectores.

“Leer buenos libros es bueno; no leer libros buenos, o simplemente no leer libros, es malo”. Tal razonamiento resulta, desde luego, inobjetable. Pero de lo que no se habla es del fondo del asunto, del por qué se lee y del por qué no se lee. Atribuir los motivos exclusivamente a la voluntad, o a la falta de ella, es una explicación demasiado simplista y bastante errónea.

¿Qué es lo único que necesita la gente para leer buenos libros?, es la pregunta implícita y explícita . Y la respuesta inmediata es: Iniciativa, determinación y ansias de conocimiento.

Pero ello no es así como así. En el fondo hay una realidad que no aparece en esta bienintencionada y candorosa respuesta que soslaya o no comprende lo más importante: la situación, el entorno, el ambiente, la realidad.

NOTA.- Si desea leer el texto completo haga “clic” AQUÍ

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Hay universitarios que no saben leer

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Hay  universitarios que no saben leer : ANUIES

Casi 65% de estudiantes de primer ingreso a la universidad, en el Valle de México, no saben leer ni escribir correctamente, concluyó un estudio realizado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

El estudio “Habilidades lingüísticas de los estudiantes de primer ingreso a las Instituciones de Educación Superior. Área Metropolitana de la Ciudad de México”, se realizó entre más de 4 mil 351 estudiantes de 11 instituciones públicas y privadas como las universidades Nacional Autónoma de México, Pedagógica Nacional, Autónoma Metropolitana, Iberoamericana, Anáhuac, y el Instituto Tecnológico Autónomo de México, entre otros.

Irma Munguía, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, quien fue la encargada de presentar los resultados del estudio, explicó que: “el 65% por ciento no ha desarrollado una capacidad de abstracción adecuada, la deseable para un buen desempeño en el nivel de educación superior. Los alumnos de nuevo ingreso obtendrían de calificación 5.9 en un examen de lectura”.

Del total de alumnos examinados, solo un 9% domina la ortografía y la acentuación y un 43% no puede escribir un texto coherentemente. El nivel de dominio sobre el Español fue el área con la calificación más baja, de 49.5 en una escala del 0 al 100.

“Esta investigación de cuatro años habla del nivel bajísimo que tienen los estudiantes que ingresan a las universidades del área metropolitana y que podrían confirmarse en la República”, alertó Munguía durante la presentación.

“Si los estudiantes no saben leer, si no saben escribir, no tienen la más mínima información sobre cómo funciona su lengua, entonces, claro que escriben mal, que no saben leer y fracasan como estudiantes en las distintas carreras en las que se inscriben. Por eso hay tanta deserción y muchos estudiantes terminan sus carreras y no hacen tesis, porque no pueden, no entienden cómo se arma un trabajo de investigación”, afirmó Munguía.

http://www.educacionfutura.org/los-universitarios-no-dominan-el-espanol-anuies/

http://noticias.universia.net.mx/en-portada/noticia/2015/03/05/1120972/estudiantes-mexicanos-dominan-completo-espanol.html

Ivan Nieto – No Saben Leer

Los errores. Ponencia de Rosa María Torres

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Los errores. Ponencia de Rosa María Torres

Ponencia 1º Seminário Internacional Prácticas Educativas

Pernambuco, Brasil, 16 mayo 2015

ERROR 1: La lectura y la escritura es un aprendizaje eminentemente escolar

La mayoría de personas asume que el aprendizaje de la lectura y la escritura es un aprendizaje eminentemente escolar. Es decir, un aprendizaje que se realiza en la escuela, gracias a un maestro o maestra, con un método y unos materiales de enseñanza. En consecuencia, el logro o el fracaso de la alfabetización se atribuyen al sistema escolar y, en especial, a los maestros.

No obstante, la lengua escrita no se aprende solo en el sistema escolar. Ese aprendizaje se inicia en la familia y en la comunidad, mucho antes del ingreso a la escuela, y continúa desarrollándose y perfeccionándose a lo largo de toda la vida. Las condiciones familiares y sociales influyen fuertemente sobre el desarrollo y usos de la lectura y la escritura.

Para incidir sobre el desarrollo de la lectura y la escritura hay que incidir no solo en el ámbito escolar sino también en el ámbito familiar y comunitario. El grado de exposicion a la lectura y la escritura tiene a menudo relación con los niveles de pobreza así como con los niveles de alfabetización y educación de los padres. Pero de eso no se habla.

ERROR 2: Hay que enseñar y aprender a leer y escribir cuanto antes

Existe gran presión familiar y social por escolarizar a los niños cuanto antes y por introducirles cuanto antes a la lengua escrita. Lastimosamente, hay gran desconocimiento en torno a los niños, a la educación, al aprendizaje. Se cree que mientras antes mejor, mientras más rápido, mejor.

No obstante, apresurar (a) la escolarización y (b) la alfabetización de los niños pequeños no es recomendable ni para los niños ni para el aprendizaje. La primera infancia es edad para jugar, para poner cimientos, para explorar el mundo, para ser feliz. La mejor iniciación a la lectura y la escritura es simplemente exponer a los niños a situaciones, actos y materiales de lectura, dibujo y escritura, volverlas amigables y deseables.

Un caso a tener en cuenta es el de Finlandia, uno de los mejores sistemas escolares del mundo, una sociedad lectora en la que todos – niños, jóvenes, adultos – aprenden desde niños a leer por placer y de manera independiente. Los niños finlandeses inician su escolarización a los 7 años; el preescolar y la educación previa se centran en el juego.

ERROR 3: Enseñar a leer y escribir es cosa sencilla

Sigue creyéndose que enseñar a leer y escribir es cosa sencilla, que basta con saber leer y escribir y, a lo sumo, con algunas orientaciones básicas acerca de métodos y técnicas.

Prima la capacitación (rápida, instrumental) antes que la formación (comprensión amplia). Para millones de educadores alfabetizadores en el mundo sigue siendo un misterio cómo aprenden a leer y escribir sus alumnos.                                                                             images

La pedagogía de la alfabetización tiene décadas de atraso en muchos países. “La letra con sangre entra” sigue ahí, abierta o velada. Esto, no obstante el enorme avance de la investigación científica, teórica y empírica, en este campo. La revolución epistemológica y pedagógica anunciada por el nuevo conocimiento sigue generalmente lejana a los centros de formación docente y a las aulas escolares.

A los educadores novatos se ubica en los primeros niveles. Los resultados están a la vista: la llamada “crisis de aprendizaje” es en verdad y fundamentalmente crisis de enseñanza. El día que se decida dar vuelta el esquema tradicional y poner a los mejores maestros en los primeros grados, habrá una verdadera revolución en la alfabetización escolar.

ERROR 4: Aprender a leer y escribir es cosa sencilla

Sigue creyéndose que aprender a leer y escribir es asunto sencillo, que puede resolverse en uno o dos años de escuela. Pero no es así.

 Los sistema escolares y, a menudo, los propios maestros, toman la decisión de que un alumno repita el año si no aprende a leer según lo esperado. La repetición castiga a los alumnos, especialmente si son pobres o indígenas, dejando intocado al sistema escolar. La repetición no resuelve ningún problema; al contrario, genera graves problemas a los alumnos, a sus familias y al sistema escolar en su conjunto.

ERROR 5: Leer y escribir como imposición, tarea y castigo

Leer y escribir están en el corazón de las tareas escolares (a menudo odiadas por los alumnos) y son utilizadas muchas veces como armas de castigo: el alumno que llega tarde, que se porta mal, que saca mala nota, puede ser condenado a lecturas o escrituras extras.

Muchos educadores se empeñan en promover la lectura y la escritura, pero no son conscientes de la carga negativa que les imprimen en la práctica escolar y de la ausencia de participación del alumnado en las decisiones sobre qué leer y qué escribir.

ERROR 6: Corregir, corregir, corregir

Nadie puede motivarse a aprender bajo la mirada vigilante de un corrector. Lo importante es que los alumnos lean y escriban. Tiempo habrá suficiente para que corrijan sus errores más adelante, una vez logradas seguridades y satisfacciones básicas.

ERROR 7: Leer entendido como leer libros

Esto corresponde a otra era. Hoy la lectura es ubicua, está desparramada por todos lados. Hay libros, periódicos, folletos, cómics, carteles,  … Ya no leemos solo en papel sino también en pantallas. En muchos países del mundo, hoy ya se lee más en pantallas – computadoras, celulares, – que en papel.

ERROR 8: Lo importante es cuánto se lee

Prima una visión cuantitativa de la lectura. Se considera buen lector al que lee mucho, al que lee muchos libros. ¿Cuántos libros leyó usted la última semana, el último mes, el último año? Así se calculan los índices de lectura.

Está también extendida una visión cuantitativa de la escritura. El profesor espera dos párrafos, diez líneas, una página. Igual que las redacciones de los cuadernos. O los 140 caracteres disponibles en Twitter. El volumen del documento sigue teniendo importancia cuando se trata de un proyecto, una ponencia o una tesis.

No obstante, como en tantas otras cosas, la calidad es más importante que la cantidad. Buen lector es aquel que lee por propia iniciativa, con avidez, con placer, no necesariamente aquel que lee mucho. Las pruebas internacionales PISA encuentran que los estudiantes que obtienen los mejores puntajes son aquellos que leen habitualmente y con gusto, no aquellos que leen determinado número de páginas o libros al año.

ERROR 9: Leer bien es leer rápido

La lectura rápida gana popularidad en el mundo y también, lastimosamente, en los sistema escolares. En verdad, leer requiere tiempo: tiempo para comprender, tiempo para aprender, tiempo para disfrutar. Leer comprensivamente y leer con gusto – claves de una buena educación lectora – están reñidos con leer rápido.

La rapidez lectora puede ser útil cuando se trata de leer un manual, un instructivo, pero ¿a quién puede ocurrírsele como objetivo leer rápido un cuento, una novela, un poema?. La lectura placentera es lectura sin prisas, saboreando lo que se lee, deteniéndose por momentos, volviendo atrás, releyendo cuando se antoja.

ERROR 10: Leer y escribir, actividades formales

Lectura y escritura se asocian a formalidad y hasta solemnidad: sillas, mesas, silencio, inmovilidad. Del alumno se espera que se pare para leer en voz alta. Libros y cuadernos han de mantenerse inmaculados, sin marcas. Los libros se conservan en estantes y pueden protegerse con candado. Los préstamos se rigen por tediosos procedimientos. Muy frecuentemente, las bibliotecas son lugares poco atractivos y poco visitados.

Lectura y escritura se asocian generalmente a espacios cerrados, pero se dan muy bien bien al aire libre. Ambas se vinculan a información, conocimiento, estudio, aprendizaje, prueba; no obstante, leer y escribir son también juego,

No se necesita presupuestos millonarios sino criterio y creatividad para construir un buen clima de lectura y escritura. Iluminar los espacios. Poner libros, cuadernos, crayones, lápices al acance de los niños. Bajar la lectura a ras del suelo antes que elevarla a las alturas. Sacar los libros de los estantes. Acercarlos a los lectores en vez de alejarlos. Superar el miedo a dañarlos, a romperlos, a mancharlos.

ERROR 11: Importa más la lectura que la escritura

La lectura aparece generalmente como prioridad; la escritura como subordinada y hasta olvidada. Planes y campañas se proponen promover la lectura; nunca o rara vez la escritura.

El lenguaje tiene cuatro funciones básicas: hablar, escuchar, leer y escribir. Todas ellas están integradas, se necesitan, relacionan y desarrollan entre sí. Es errado dejar atrás o para más adelante la escritura. El buen lector se interesa por la escritura y a menudo descubre sus habilidades como escritor. Quien escribe, no puede despegarse de la lectura. Quien lee asiduamente presta más atención a la ortografía, aumenta su vocabulario, mejora su capacidad para expresarse oralmente.

ERROR 12: La misión alfabetizadora termina con enseñar a leer y escribir

Generalmente, los sistemas escolares asumen su misión alfabetizadora en términos de enseñar a leer y escribir. Millones de personas en el mundo aprendieron a leer y escribir pero no leen ni escriben, no desarrollaron jamás el gusto y la necesidad de la lectura y la escritura.

Quien aprendió a leer y aprendió a gustar de la lectura tiene incorporado un dispositivo para seguir aprendiendo autónomamente a lo largo de toda la vida. La lectura es herramienta fundamental de autoeducación y de autoaprendizaje.

Una sociedad que mejora sus indicadores de escolaridad, pero que no avanza en sus niveles de lectura, es una sociedad escolarizada, no necesariamente educada.

Si los sistemas escolares replantean su misión alfabetizadora más allá de enseñar a leer y escribir y construir sociedades alfabetizadas, podrían hacer una contribución importantísima a la construcción de sociedades lectoras, de sociedades del aprendizaje.

FUENTE:   http://otra-educacion.blogspot.mx/

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Retos para el desarrollo de la competencia lectora: Una perspectiva histórica

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Retos para el desarrollo de la competencia lectora: Una perspectiva histórica

Por Adriana de Teresa Ochoa*

(Fragmento)

La insistencia en que hay que leer 20 minutos todos los días, supone que la lectura es una actividad cuantificable y mecánica —análoga al ejercicio físico—, que basta practicarla con regularidad y  resignación, para alcanzar un estado saludable, sin importar el tipo de texto, los propósitos de la lectura, ni el contexto en el que se lea. Así, el valor de la lectura se promueve, la mayoría de las veces, mediante eslóganes vacíos como “Leer es importante” o “Leer es un deporte”, que no dicen nada sobre esta actividad que, junto con la escritura, resulta central en la sociedad contemporánea. Dichos eslóganes, sumados a otro tipo de acciones, contribuyen a imponer la idea de que la lectura es una obligación, una medicina amarga o una especie de penitencia que hay que cumplir para obtener, mágicamente, algunos de los beneficios que aporta, aunque no se sepa con exactitud cuáles son ni cómo se generan. Y lo que se provoca, la mayoría de las veces, es un sentimiento de culpa, de vergüenza o de simple rechazo frente a los libros.

La lectura, así como las modalidades en que se realiza, está condicionada cultural e históricamente, y es sometida a un proceso de cambio continuo en el que inciden factores tan diversos como el soporte o materialidad del texto; el rollo de pergamino, el códice o el libro moderno, la pantalla de la computadora o el libro electrónico, imponen al lector formas de leer particulares, así como posibilidades y límites de interacción específicas. Por otra parte, las transformaciones técnicas de reproducción de lo escrito –manuscritas, impresas o digitales–, reducen o incrementan los alcances y velocidad de circulación del texto; y, finalmente, las prácticas culturales, que  incluyen modalidades de lectura en voz alta o en silencio, en grupo o individual, entre otras posibilidades,  modifican la concepción misma de la actividad  lectora y sus funciones sociales. (Chartier, 2010)

La insistencia en el valor y la necesidad de la lectura es un fenómeno moderno, que contrasta vivamente con otras culturas y contextos históricos.

Hoy en día leer en silencio nos parece el modo “natural” de lectura, las huellas de su aparición nos permiten tomar conciencia de que en el pasado fue, más bien, una práctica excepcional, incluso impresionante, tal como lo muestra el testimonio de San Agustín en sus Confesiones, donde consigna su sorpresa al descubrir que cuando el obispo Ambrosio leía, “…sus ojos corrían por encima de las páginas, cuyo sentido era percibido por su espíritu; pero su voz y su lengua descansaban.” (San Agustín, 2002)

Desde el asombro de San Agustín en el siglo V, la lectura en silencio siguió un lento e irregular proceso de propagación a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento hasta mediados del siglo XVIII.

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII se produjo un fenómeno inédito hasta ese momento: el consumo voraz de textos, particularmente de novelas, lo que generó una gran preocupación entre filósofos y médicos, quienes consideraron peligrosa la propagación de esta epidemia o “fiebre lectora”, como la llamaron.

La lectura de novelas [románticas] se consideraba peligrosa para las mujeres, pues podían despertar falsas expectativas con respecto al matrimonio y acarrear una sensación de disconformidad con la realidad de su propia vida comparada con el mundo de fantasía de un libro. Así, la peligrosidad de la lectura de ficción radicaba en sus posibles efectos: escapismo, alimentar fantasías de todo tipo, sugerir ideas sediciosas, entre otras posibilidades. (Littau: 45-46)

Pero la lectura no sólo se concebía como amenazante para la mente y la participación social del lector sino también para su cuerpo, tal como indicó Johan Georg Heinzmann en 1795, citado por Robert Darnton, quien atribuye la lectura las siguientes dolencias: “[…] predisposición a resfriados, debilitamiento de la vista, accesos de calor, gota, artritis, hemorroides, asma, apoplejía, enfermedades pulmonares, indigestión, obstrucción del intestino, alteraciones nerviosas, migrañas, epilepsia, hipocondría y melancolía.” (Darnton, 1990: 171-172)

Hoy día,  los jóvenes —y no tan jóvenes— leen y escriben mucho más que en otras épocas: mensajes de texto por celular, correo electrónico o tweeter, además de participar cotidianamente en todo tipo de redes sociales, aunque no sean éstas, precisamente, las prácticas sociales del lenguaje que el sistema escolar busca modelar y consolidar en los alumnos.

Habría que preguntarse: ¿qué significa ser usuario de la cultura escrita contemporánea, en la que la tecnología ha revolucionado la comunicación, si bien coexiste con muchas de las prácticas convencionales de lectura?

¿Y cómo desarrollar en la escuela, de manera efectiva, la capacidad de los estudiantes para leer distintos tipos de textos, en circunstancias diversas y con propósitos específicos?

Precisamente estas preguntas nos plantean la necesidad de buscar estrategias que tomen en cuenta las condiciones y exigencias actuales de comunicación, en busca de vías más productivas para que los jóvenes desarrollen su capacidad para comprender y  emplear textos escritos con el fin participar en la sociedad.

La comprensión de un texto se produce en una interacción compleja entre texto y lector, determinada por factores tan diversos como el contexto o situación comunicativa en que se produce la lectura, los propósitos con que se realiza, el tipo textual y sus reglas del juego particulares, entre otros.

https://www.yumpu.com/es/document/view/10947325/infopisa3

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La comprensión lectora, gran desafío docente.

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La comprensión lectora,  gran desafío docente.

Maestro(a) de Español.

Estimado(a) Compañero(a):

En reuniones con maestros de diferentes lugares del país he descubierto contextos de gran pluralidad. He descubierto que los profesores de Español tenemos mucho en común y, al mismo tiempo, distintos antecedentes académicos y  experiencias docentes . Por concecuencia, las necesidades de actualización son múltiples y diversas.

¡ Viva la pluralidad!

En tal pluralidad, sin embargo,  está ganando la idea de que la  práctica docente en el aula no tiene porque limitarse  a la revisión del cuaderno de ejercicios o de las tareas escolares y sí, en cambio, a enfocarse en actividades que privilegian los procesos de pensamiento y razonamiento de los estudiantes.

En la asignatura de Español, atendida por docentes de tan diversa formación, destaca una prioridad de capacitación. Una capacitación centrada en  la Comprensión Lectora.

La comprensión lectora es prioridad de prioridades, tal como está manifestado en los Parámetros e Indicadores de la siguiente Dimensión de Evaluación:

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Nadie pone en tela de duda los esfuerzos docentes. Los maestros están comprometidos con el aprendizaje de sus alumnos, sin embargo, los  bajos resultados de comprensión lectora que arrojan  las pruebas externas están a la vista de la opinión pública.

Acompáñeme en esta   aventura de estudiar  materiales novedosos y actualizados (artículos, videos y power point ) sobre el gran desafío docente que representa la Comprensión Lectora. En el Blog, semana a semana, Usted encontrará   materiales relevantes sobre el tema.

Al finalizar la publicación de estos materiales, presentaremos nuestra propuesta  

TEXTOS DE PRÓXIMA PUBLICACIÓN:

  • Rosa María Torres. Ponencia
  • Pensamientos sobre lectura
  • ¿Por qué la lectura es un problema?
  • Retos para el desarrollo de la competencia lectora: Una perspectiva histórica
  • Los universitarios no dominan el español
  • “…enseñarnos a leer…”
  • “Darse a la lectura”: Entrevista con Ángel   Gabilondo
  • Leer…¿Para qué?
  • Perspectiva sociocultural
  • Leer por el gusto de leer: la clave
  • Impacta en los resultados de los estudiantes el tiempo que dedican a la lectura por placer
  • ¿Qué necesitan los alumnos aprender para llegar a ser buenos lectores?
  • Prácticas letradas contemporáneas: la perspectiva sociocultural 
  • Me gusta leer
  • Técnicas de estudio, lectura comprensiva y subrayado
  • Mejora la comprensión lectora escribiendo
  • Lectura asistida
  • Bibliotecas escolares
  • Libros y lectura 
  • Daniel Cassany : Giro social de la lectura 
  • Leer no es un ejercicio
  • ¿En qué consiste la comprensión lectora?
  • Velocidad lectora+ Fluidez lectora
  • Resumir textos
  • El primer párrafo de un texto literario
  • Estrategias de lectura
  • Leer, conversar y autoevaluar
  • Un mundo al revés.
  • Lectura crítica por Daniel Cassany 
  • Enseñanza de la lengua y alfabetización
  • Daniel Cassany: “Más que leer, se trata de comprender” 
  • Contar una historia bien contada. Mario Vargas Llosa
  • ¿Textos fáciles para fomentar la comprensión lectora?
  • Lectura compartida, lectura en equipos
  • Mejora la comprensión lectora escribiendo
  • Preguntas centrales del Reporte de Evaluación para la comprensión lector
  • Un soneto … Por Francisco de Quevedo
  • Nuestra propuesta.

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NOTA.- Si Usted desea encontrar sentido a  estos  materiales, es importante que, además de analizarlos,  de manera paralela consulte al Centro Virtual Leer.es. Le convendrá dar seguimiento a los videos de Isabel Solé, de Emilia Ferreiro, de Felipe Zayas, de Emilio Sánchez Miguel, entre otros.

IMPORTANTE: Haga “clic” en esta liga del Centro Virtual Leer.es :

http://www.youtube.com/channel/UCNaa_udAVlrETc6TAVPVwxQ

POSDATA.-Espero sus dudas y reflexiones a lo largo de esta aventura por la didáctica de la lectura en la  Sección Comentarios del Blog. H.C.G.

 

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Los alumnos escriben y se revisan en equipo.

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Los alumnos escriben y se revisan en equipo.

Leer y escribir textos significa que los alumnos deben  realizar y revisar tareas escritas individuales o por equipo. 

Cuando se trata de escribir una tarea  en equipo, durante la revisión de la tarea, los alumnos  se pueden turnar los roles de quien escribe, corrige y reescribe, para que juntos desarrollen su conocimiento de las características de los textos.

¿Cómo se puede hacer?

El proceso de revisión tiene como propósito fortalecer el conocimiento del lenguaje escrito, por lo que la corrección de textos es un medio para lograrlo y no un fin en sí mismo. Sugerimos en el siguiente cuadro algunos aspectos básicos que Usted puede considerar para la evaluación de las producciones de sus alumnos.

INDICADORES PARA COEVALUACIÓN DE TEXTOS DE LOS ALUMNOS

La profundidad con la que se abordan los elementos se debe ajustar en razón del texto y del grado escolar.

¿Qué se favorece en los alumnos?

  • Desarrollan la escritura.
  • Adecuan sus escritos en función del destinatario.
  • Identifican y atienden los propósitos que requiere cada escrito.
  • Adecuan el registro lingüístico a la situación específica (por ejemplo, diferencian entre lenguaje formal e informal).
  • Mejoran el conocimiento del vocabulario

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Juntos son dinamita: Equipos de tres alumnos

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Juntos son dinamita: Equipos de tres alumnos

Tradicionalmente, las tareas las revisa y evalúa el maestro. Pero las estrategias de autoevaluación y coevaluación, como hemos defendido en este Blog, conllevan muchas ventajas en el aprendizaje de los alumnos, además de un valor agregado: ahorran mucho tiempo al maestro.

Insistimos en que los alumnos pueden evaluarse ellos mismos. Permitir que los alumnos participen en la evaluación no disminuye en ningún sentido la autoridad del maestro  ni su responsabilidad. Por el contrario, el maestro se convierte en proveedor de información precisa al proporcionar criterios e indicadores para una coevaluación eficiente y completa.   

Buena parte del  éxito de las   estrategias de  autoevaluación y de coevaluación consiste en partir de rúbricas con preguntas o indicadores de evaluación.  Los alumnos deben conocer las rúbricas antes de inciar la tarea, el resumen, o cualquiera que sea la actividad a emprender. Al socializar en el grupo rúbricas con indicadores de evaluación, se   favorece un mayor involucramiento de los alumnos en su proceso educativo y en el de sus compañeros, y, a su vez, promueven una mayor autorregulación de su propio aprendizaje.

NOTA.- Le recomiendo el video titulado “Las rúbricas o matrices de valoración “ por Felipe Martínez Rizo publicado en este Blog con fecha : 5 de mayo 2015.

Lo invito a analizar los siguientes ejemplos de rúbricas.

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Coevaluar comprensión lectora

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Coevaluar tareas entre tres.

Lo invitamos a considerar también la siguiente propuesta:

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